
Esto es un claro indicio de que la economía número dos del mundo está en medio de un período de transición crítico, en el que el mundo puede participar y del cual puede beneficiarse.
La cooperación en estos nuevos ámbitos de crecimiento no sólo ofrece a los inversionistas extranjeros buenos proyectos de inversión, sino que también apoya a China en la búsqueda de una transición económica sin contratiempos.
Xi ha hecho repetidas promesas en el sentido de que China se apegará a sus políticas de apertura y de que abrirá la "puerta todavía más al resto del mundo" para "buscar nuevo impulso de crecimiento y para compartir la nueva prosperidad con la comunidad internacional".
La puerta está siempre abierta y la inversión extranjera siempre es bienvenida.
Los inversionistas extranjeros harían bien en aprovechar este boleto dorado y abordar el tren rápido del desarrollo de China.















