BEIJING, 29 sep (Xinhua) -- Ha llegado el momento de que empresarios y analistas extranjeros dejen de pontificar sobre el crecimiento del producto interno bruto (PIB) de China y de que se adapten a la desaceleración de la economía y aprovechen las oportunidades de negocios que ofrece.
Después de tres décadas de rápida expansión y de esfuerzos meticulosos de China encaminados a adoptar un modelo de crecimiento más adecuado, la economía ha entrado en la siguiente etapa, la "nueva normalidad", caracterizada por un crecimiento de mejor calidad y constante, aunque más lento.
La fuerza laboral de China está disminuyendo conforme la población envejece con rapidez. Con los crecientes costos de mano de obra, el país está perdiendo la competitividad que alguna vez lo convirtió en el mayor comerciante de bienes del mundo.
















