ESPECIAL: El frente externo, desafío para Argentina en lo que queda de 2015

Actualizado 2015-04-25 09:47:51 | Spanish. xinhuanet. com

Por Juan Manuel Nievas

BUENOS AIRES, 24 abr (Xinhua) -- El frente externo es el desafío para la Argentina en lo que resta de 2015, año electoral en el que en octubre se votará al sucesor de la presidenta Cristina Fernández para el lapso 2015-2019, indicó hoy un informe privado.

"El contexto externo plantea ciertos desafíos de cara a los próximos meses. En medio de la recesión y el clima pre-electoral que vive nuestro país, la coyuntura internacional no pasa desapercibida", explicó la consultora Management & Fit (M&F) a través de un reporte.

De acuerdo con el último informe del FMI sobre las Perspectivas Económicas Globales, el crecimiento mundial sería de 3,5 por ciento para 2015.

Sin embargo, la relativa mejora estará impulsada mayoritariamente por los países desarrollados, los cuales crecerían 2,4 por ciento, alcanzando la mayor alza desde 2010. Las economías emergentes, en cambio, se desacelerarían por cuarto año consecutivo, creciendo un 4,3 por ciento en promedio.

En ese marco, el economista en jefe de M&F, Matías Carugati, explicó que "el flujo de divisas comerciales resultará afectado. Al margen de los problemas de escasa competitividad cambiaria, las exportaciones del país se verán deprimidas vía precios (productos primarios y derivados) y cantidades (manufacturas industriales)".

"Por el lado del agro, la sensible baja de los precios internacionales reducirá el valor de las exportaciones, a pesar de una campaña récord. Por caso, el precio de la soja cayó 35 por ciento en el último año, tendencia que no se revertirá en 2015 de acuerdo al FMI. En efecto, datos oficiales reflejan que las exportaciones de productos primarios y derivados no crecieron en el primer trimestre, debido a bajas en los precios que compensaron subas en los volúmenes despachados", puntualizó el experto.

Sin embargo, el balance final se verá parcialmente amortiguado por la caída en el precio del petróleo (43 por ciento desde septiembre), "del cual somos importadores netos", contrapuso.

Para M&F, el estancamiento de la economía regional tendrá una repercusión directa sobre las exportaciones industriales de la Argentina.

"Los productos de este rubro se destinan mayoritariamente a países sudamericanos (68 por ciento del total), a diferencia de lo que sucede con los bienes primarios o sus derivados (los despachos se encuentran más distribuidos). Lamentablemente, según las proyecciones del FMI, nuestros socios regionales registrarán un menor crecimiento este año, con las excepciones de Chile y Perú", remarcó Carugati.

"Sin dudas, la principal fuente de preocupación es Brasil (representa 21 por ciento de las exportaciones totales y 47 por ciento de las industriales de Argentina), cuya economía se espera que caiga 1 por ciento en 2015 debido al ajuste de política económica, problemas de competitividad y las derivaciones de las investigaciones por corrupción", abundó.

Al respecto, las exportaciones a la primera economía de América Latina se contrajeron un 24 por ciento en lo que va del año.

En ese marco, "la depreciación global de las monedas (contra el dólar) suma problemas para Argentina. La recuperación sostenida de la economía norteamericana y esperada suba en la tasa de interés de la Reserva Federal promovieron el fortalecimiento del dólar o, su reverso, una depreciación de las monedas de gran parte del mundo", dijo Management.

El real brasilero "se devaluó 24 por ciento en los últimos 6 meses, empujado también por los problemas domésticos en aquel país, y el euro lo hizo en un 14 por ciento, en medio de un estancamiento de la economía regional", agregó el estudio.

A modo de síntesis, Carugati señaló que "el escenario global pone en aprietos a una economía con pocos márgenes de maniobra. La menor generación de divisas comerciales, la sostenida pérdida de competitividad del tipo de cambio y una (poco probable) reversión del panorama financiero internacional son tres factores que atentan contra la estabilidad cambiaria, pre-requisito para empujar a la economía fuera de la recesión".

"Sin el ingreso de dólares de las exportaciones, el freno sobre las importaciones se mantendrá vigente, limitando el efecto reactivante del empujón de demanda esperado para el segundo trimestre. Por su parte, la sobrevaluación cambiaria alimenta las expectativas de devaluación, lo cual genera incentivos negativos (retención de cosecha, por ejemplo) que reducen aún más la disponibilidad de divisas", expuso.

Para el economista argentino, el gobierno de la presidenta Cristina Fernández "parece internalizar las implicancias del contexto externo, procurando por canales financieros las divisas que escasean en el frente comercial".

"La reciente colocación de bonos denominados BONAR 24 por 1.415 millones de dólares es un primer paso en este sentido, esperándose nuevas emisiones que suavicen la dinámica económica en el período electoral. Ciertamente, el costo de endeudarse para 'sobrevivir' es elevado, pero la alternativa de un ajuste abrupto sería aún más gravosa", planteó.

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