CUMBRE AMERICAS-ANALISIS: Reunión Rousseff-Obama en Panamá puede llevar a reacercamiento

Actualizado 2015-04-09 08:27:17 | Spanish. xinhuanet. com

Por Edgardo Loguercio

BRASILIA, 8 abr (Xinhua) -- La reunión que mantendrán el sábado en Panamá, durante la VII Cumbre de las Américas la presidenta de Brasil, Dilma Rousseff, y su colega de Estados Unidos, Barack Obama, podrá ser el punto de partida para un reacercamiento bilateral.

El encuentro puede aliviar el malestar provocado por el espionaje estadounidense contra la mandataria brasileña, luego de la filtración de documentos clasificados por el ex contratista de la Agencia Nacional de Seguridad (NSA, en inglés) de Estados Unidos, Edward Snowden, para dar pie a un reacercamiento entre los gobiernos de Washington y Brasilia.

Para el analista político Luciano Dias, de la consultora Análisis Político de Brasilia, el encuentro no despierta grandes expectativas, puesto que no ha sido establecida una agenda sustancial, pero servirá para limar las asperezas provocadas por el escándalo surgido hace dos años.

La reunión bilateral debe iniciar el diálogo para superar la crisis desatada en 2013 con la publicación de documentos de la NSA sobre las tareas de espionaje a Rousseff y a sus principales colaboradores.

Eso motivó que la presidenta brasileña cancelara su visita de Estado a Washington en octubre de 2013. Desde entonces expresó en varias oportunidades su insatisfacción con las explicaciones dadas por la Casa Blanca sobre el caso.

Dias recordó que Brasil presenta exigencias para que Estados Unidos se comprometa a abandonar el espionaje contra el gobierno, sin embargo hasta ahora no ha tenido una respuesta satisfactoria.

"Creo que no debe haber ninguna gran expectativa con la reunión. En el tema del espionaje todo el mundo sabe que cualquier compromiso de Obama será de la boca para afuera", enfatizó el analista.

"La reunión debe servir para aliviar un poco el clima de malestar que se generó desde el problema del espionaje. Eventualmente puede ser que sea acordada una fecha para una visita de trabajo de Rousseff a Washington", apuntó.

La presidenta brasileña manifestó su interés en dejar atrás la polémica por el espionaje, aunque hace unos días el diario estadounidense "The New York Times" aseguró que la NSA continúa sus labores de espionaje contra el gobierno brasileño.

La versión no fue confirmada, pero esta semana el ministro brasileño de Defensa, Jaques Wagner, declaró que toda forma de espionaje contra las autoridades de Brasil es "inadmisible" y una violación de la soberanía nacional.

Brasil llega a Panamá con una imagen diferente a la de cumbres anteriores, debido a la desaceleración económica, las intensas disputas políticas internas y la crisis en la petrolera estatal Petrobras.

Las denuncias de corrupción en la petrolera, que perdió cerca de la mitad de su valor de mercado en menos de un año, afectaron de manera directa a inversores estadounidenses, quienes iniciaron acciones legales contra la empresa en las cortes de Nueva York.

En ese contexto, los vínculos entre Brasil y Estados Unidos deben esperar a que el gobierno de Brasilia consiga solucionar los desequilibrios económicos internos para poder aspirar acuerdos más ambiciosos, considró Dias.

El analista resaltó que Brasil no tiene un problema externo en el campo económico, sino una pérdida de estabilidad macroeconómica por motivos internos, por lo cual es poco probable que en ese terreno se presenten avances relevantes.

"En el campo económico no existe agenda establecida del gobierno para las relaciones con Estados Unidos. No hay ninguna propuesta de acuerdo comercial por la presión que ejerce el sector industrial brasileño. Lo mismo en el sector de energía", apuntó.

Al mismo tiempo, la posible participación de Brasil en la búsqueda de soluciones para las crisis regionales, como el conflicto político en Venezuela, está limitada por las debilidades que surgen de su propia situación.

Para Dias, en este momento Brasil no puede jugar el papel de intermediario que desempeñó hace unos años entre Estados Unidos y los gobiernos de la región.

"Brasil ocupaba ese papel como potencia regional, con la economía creciendo y una situación política relativamente estable en otros los otros países", dijo el analista.

El encuentro entre Rousseff y Obama, que concita el mayor interés desde el punto de vista brasileño entre las actividades que se desarrollarán en la VII Cumbre de las Américas, se concentra entonces en la definición de un cronograma para la normalización de las relaciones.

El mes pasado, el vicepresidente Joe Biden ofreció a la mandataria brasileña la posibilidad de elegir entre una visita de Estado en 2016 o una menos formal en 2015.

Con base en esa propuesta, durante el encuentro del próximo sábado puede ser acordada una visita de trabajo de la líder brasileña a Washington para el segundo semestre de este año.

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