LA HABANA, 16 jul (Xinhua) -- El Consejo de Ministros de Cuba aprobó este jueves una nueva estrategia para impulsar la economía y enfrentar la crisis mundial provocada por el nuevo coronavirus, la cual incluye la eliminación del gravamen del 10 por ciento al dólar estadounidense.
En la reunión, el presidente cubano Miguel Díaz-Canel explicó que con la satisfacción de los resultados alcanzados en la batalla contra la COVID-19, el gobierno centra los esfuerzos en la recuperación económica.
Las transformaciones en marcha, afirmó, demandan la aplicación de 209 lineamientos con los cuales se logrará sacar al país de la crisis generada por la pandemia.
Aseveró que las nuevas medidas "van a alcanzar bienestar y mejoría para el pueblo", tras admitir que desde mediados del pasado año la nación caribeña enfrenta una "situación compleja que ha ido superando".
Refirió que las tiendas cubanas se encuentran parcialmente desabastecidas debido a la persecución financiera de Estados Unidos contra Cuba, arreciada durante los últimos cuatro meses en medio del impacto de la pandemia.
El mandatario acotó que a la nación caribeña le toca aprender a vivir "con menos importaciones y más exportaciones", potenciando la producción nacional y estableciendo acciones a partir de las prioridades.
La intervención de Díaz-Canel fue transmitida durante un programa televisivo desde la sede gubernamental en el Palacio de la Revolución, en el cual el viceprimer ministro Alejandro Gil Fernández anunció que a partir del venidero 20 de julio se eliminará la penalización del 10 por ciento al dólar en el mercado cambiario, vigente desde el año 2004.
Hace 16 años, Cuba decidió gravar la moneda estadounidense que ingresaran al sistema bancario nacional, en respuesta a las prohibiciones de operar con tales divisas en bancos extranjeros como parte del bloqueo económico, financiero y comercial que Washington mantiene contra La Habana desde 1962.
La nueva medida busca impulsar la economía interna y beneficiará a "todos los cubanos, los que viven dentro y fuera de Cuba", subrayó el también titular de Economía y Planificación.
También se aprobó iniciar, a partir del lunes próximo, las ventas de alimentos y productos de aseo en 72 tiendas habilitadas en todo el país para la venta en Moneda Libremente Convertible (MLC).
Gil Fernández acotó que la venta en MLC es una medida "secundaria" que ayudará a largo plazo a fortalecer la economía.
"Estamos en una situación excepcional y ante ello requerimos de una hoja de ruta que nos conduzca sin improvisaciones", explicó el vicepremier cubano.
De igual manera, se trabaja en la implementación de un mercado mayorista, que está "prácticamente ausente" en la economía nacional, con respaldo en MLC, y se dará mayor autonomía a la empresa estatal socialista, ampliará el trabajo "por cuenta propia" y facilitarán las exportaciones e importaciones de las formas de gestión no estatales.
"Estamos venciendo la pandemia, tenemos que vencer también los problemas de la economía", sentenció Gil Fernández.
Por su parte, el ministro del Comercio Exterior y la Inversión Extranjera, Rodrigo Malmierca, adelantó que el sector privado cubano podrá exportar e importar mediante compañías estatales, tras acotar que la exportación es "uno de los pilares" del país para enfrentar la crisis económica pos-COVID.
Malmierca señaló que están aprobadas 37 empresas estatales especializadas en comercio exterior para que ofrezcan estos servicios, que deberán ser "de excelencia", a las formas de gestión no estatal.
De igual manera, se determinó extender, a partir del próximo 20 de julio, los servicios de venta e importación a las personas jurídicas, como embajadas y consulados con cuentas en divisas, los cuales se realizarán sobre la misma base establecida para personas naturales.
A modo de resumen del programa televisivo, el vicepresidente de la República, Salvador Valdés Mesa, enfatizó que "las medidas y todo lo que se está haciendo es para el bien común".
Al afirmar que "vamos a defender y dar continuidad a la obra de la Revolución", Valdés Mesa sentenció que Cuba no renunciará a su soberanía e independencia.