SANTIAGO, 25 ago (Xinhua) -- El canciller chileno Heraldo Muñoz y el ministro de Transportes, Andrés Gómez-Lobo, verificaron hoy los avances de las labores que se realizan para reanudar las operaciones comerciales del tren que une a Arica, Chile, y La Paz, Bolivia.
El presidente del Directorio del Ferrocarril, Jorge Claissac, explicó a los ministros el estado de desarrollo de los proyectos de remediación ambiental; el mantenimiento de vías; un nuevo sistema de telecomunicaciones; y la recuperación de los daños producidos por el terremoto de 2014 que afectó Arica.
"Estamos constatando como Chile cumple con su palabra y con los tratados, particularmente el de 1904, que rige este servicio que está entre Arica y la frontera boliviana", explicó Muñoz.
Ambos ministros también observaron los trabajos de remediación de suelos que se realizan en el acceso ferroviario al puerto de Arica, los cuales concluirán el primer semestre de 2016.
Tras finalizar la Guerra del Pacífico (1879-1883) que confrontó a Chile con Perú y Bolivia, se negoció entre Santiago y La Paz el Tratado de 1904, donde se estableció que los bolivianos entregarían más de 1,800 kilómetros cuadrados de su territorio, incluido todo su litoral en el Pacífico de 400 kilómetros.
A cambio, Chile construiría ese ferrocarril que llega hasta la capital boliviana y, además, le entregaría 300.000 libras esterlinas, así como facilidades portuarias para sus exportaciones por los puertos del norte chileno.
Gómez-Lobo destacó la recuperación del tren, al indicar que "el Estado de Chile ha hecho un gran esfuerzo para recuperar este tren, luego del terremoto. Hoy está plenamente operativo hasta la frontera, por lo que esperamos que prontamente vuelva a trasladar las exportaciones de Bolivia".
Las labores de recuperación del ferrocarril Arica son para fortalecer su infraestructura, cuyo costo es superior a 10.000 millones de pesos (unos 20 millones de dólares).
También incluye la revisión y mejora de la infraestructura ferroviaria de 206 kilómetros que van desde el Puerto de Arica y la localidad de Visviri, en la frontera con Perú y Bolivia.
Además se instalará un nuevo sistema de comunicación digital que permitirá operar con un control satelital a través de GPS (sistema de posicionamiento global), lo cual permitirá la autonomía de cuatro días frente a cortes de energía eléctrica y un confiable intercambio de datos entre sus puntos más extremos.
La remediación ambiental contempla también la limpieza de suelos circundantes a las vías con presencia de polimetales.
A eso se añade la inversión de 3,5 millones de dólares para la adquirir dos nuevas locomotoras de motores diésel de 1.850 hp (caballos de fuerza), que se integraron al servicio del Ferrocarril Arica-La Paz a fines del año pasado, además de 20 carros de carga, cuya inversión alcanzó cerca de un millón de dólares.








