(Fuente: Los Tiempos Menudos)
BEIJING, 26 jun (Xinhua) – A medida del desarrollo del país, la capital china de Beijing, una ciudad de seis siglos de antigüedad, viene transformándose en una metrópoli monstruosa con más de 21 millones de personas que nunca dejan de ocuparse.
De vez en cuando, a los ocupados les fastidia el ritmo vertiginoso de la vida urbana que le hace ansiar el lujo de pasar una tarde tranquila en un sitio sereno, con un buen libro, un café delicioso y en compañía de algunos animales amistosos.
Y los negocios donde se ofrece la compañía de los animales tales como el café “Los Tiempos Menudos” son el refugio espiritual a dónde van cuando necesitan tomar una pausa.
(Fuente: Cortesia de DOUBLE)
Se ubica en lo profundo de los callejones antiguos de Beijng, en un entorno quieto. No hay letreros luminosos de neón ni pone música de discoteca. Sólo existe, y con mucha paciencia y mucho cariño espera a los visitantes que abren la puerta.
A Chen Xuan, la dueña del café, le gustan las plantas, la música jazz y los animales. Y éstos juntos dan vida a la casa hecha con techo de cristal.
Etiquetado como “un destino obligatorio para amantes de animal”, el café cuida tanto de sus clientes como de sus camareros felinos y caninos.
(Fuente: Los Tiempos Menudos)
A diferencia de los negocios que explotan e incluso abusan a los animales como atracción, Xuan “contrató” a sus perros con el objetivo de pasar más tiempo con ellos cuando emprendió el proyecto del café con unos amigos.
“Al principio teníamos que pasar todo el día en el café, decorando, planeando, atendiendo al negocio... Me preocupaba por si mis perros se sintieran solos cuando me esperaban en casa, y decidí traerlos al café para poder acompañarlos durante la jornada”, contó.
Cuando se abrió el segundo café en el mismo callejón, ella rescató a dos gatas embarazadas que dieron luz a siete pequeños, y el segundo café se convirtió accidentalmente en un “nekocafé” o café de gatos.















