LA HABANA, 24 sep (Xinhua) -- El vicecanciller cubano Carlos Fernández de Cossío afirmó hoy jueves que no pueden identificarse avances en las comunicaciones directas y reuniones presenciales sostenidas en meses recientes entre los Gobiernos de Cuba y Estados Unidos.
En entrevista con la agencia de noticias cubana Prensa Latina, el funcionario señaló que el Gobierno de Estados Unidos impone con frecuencia semanal o quincenal nuevas medidas coercitivas contra el pueblo cubano y mantiene el reforzamiento de lo que calificó como una guerra económica.
Sobre las reuniones entre La Habana y Washington, un asunto mencionado por medios de comunicación estadounidenses, el diplomático explicó que Cuba maneja el tema con discreción, de acuerdo con la práctica mantenida por el Gobierno cubano.
"Cuba y Estados Unidos mantienen relaciones diplomáticas formales y, por esa razón, disponen de un canal oficial de comunicación", indicó el vicecanciller.
Según Fernández, el Gobierno cubano ha tenido siempre la disposición de conversar "seria y responsablemente" con Estados Unidos sobre las diferencias entre ambos países y para resolver asuntos de la relación bilateral, sobre bases de respeto y apego al Derecho Internacional.
El viceministro sostuvo que La Habana mantiene abierta esa posibilidad porque considera que existen razones para continuar las conversaciones.
En sus declaraciones a Prensa Latina, el vicecanciller también se refirió a la presión de Estados Unidos sobre terceros países que solicitan colaboración médica a Cuba para atender necesidades de salud de sus poblaciones.
Fernández agregó que Washington ejerce presión sobre países en desarrollo que desean recibir servicios médicos cubanos y que han asumido compromisos políticos para prestarlos a sus poblaciones.
"Es una imposición coercitiva del Gobierno de Estados Unidos sobre naciones soberanas", denunció.
Ante las afirmaciones de que el bloqueo estadounidense no existe y forma parte de una narrativa del Gobierno cubano, el diplomático cubano insistió en el impacto humanitario de las medidas aplicadas contra la isla durante más de seis décadas.
"Consiste en un castigo colectivo, lo que constituye un crimen internacional", sentenció el vicecanciller al referirse a las consecuencias de ese cerco sobre la vida cotidiana de la población cubana.









