ESPECIAL: Piden cuarentenas y más trazabilidad para sortear la segunda ola de COVID-19 en Chile

Actualizado 2021-01-21 23:29:24 | Spanish. xinhuanet. com

Por Valentina Bastías Atias

SANTIAGO, 21 ene (Xinhua) -- Frente a una segunda ola de contagios por COVID-19 en Chile, país que se encuentra ahora en plena temporada de verano austral, especialistas en epidemiología pidieron al Gobierno la restricción de movilidad y el fortalecimiento de la trazabilidad para evitar un brote "incontenible" en las próximas semanas.

"El panorama es muy complejo. Vemos esta llamada segunda ola que se instala sobre una primera ola no controlada, y con una población angustiada y equipos de salud que están francamente fatigados", señaló a Xinhua la epidemióloga María Paz Bertoglia.

Según el último informe del Ministerio de Salud publicado el miércoles, los casos de COVID-19 en el país sudamericano han aumentado a 680.740, de los cuales 23.647 pacientes están en etapa activa.

La positividad de las pruebas diagnósticas tipo PCR también ha subido, hasta un 9,6 por ciento a inicios de enero, lo que se debió en parte, según la cartera sanitaria, a las reuniones familiares y aglomeraciones que tuvieron lugar en las celebraciones de Navidad y Año Nuevo.

A juicio de Bertoglia, las falencias estructurales y la alta desigualdad de la región latinoamericana han agravado en diversos aspectos el impacto de la emergencia en este lado del mundo, como el dispar acceso a los cuidados sanitarios y a otros servicios, entre ellos internet, lo que dificulta la comunicación de riesgos de la pandemia.

Esta realidad, continuó, no se condice con la estrategia "hospitalocéntrica" de fortalecer las unidades críticas hospitalarias, promovida por el Gobierno durante la pandemia, por lo que se necesita "un cambio radical de mirada" para evitar un desborde de los recintos de salud y una sobrecarga del personal, que hasta hoy no ha sido relevado de sus funciones.

"Las cuarentenas no nos gustan a nadie, pero tenemos que reconocer que una cuarentena bien hecha, estricta, entregando el apoyo económico, herramientas y campañas comunicacionales a la población durante tres o cuatro semanas, es efectiva. Se logra disminuir el tránsito entre comunas, regiones y minimizar los riesgos", aseguró.

La académica de la Escuela de Salud Pública de la Universidad de Chile se refirió a la solicitud de los científicos al Ministerio de Salud de limitar el movimiento de las personas para evitar así la diseminación del coronavirus SARS-CoV-2, causante de la COVID-19.

La cartera sanitaria estableció en enero permisos vacacionales para viajar dentro del país durante la época estival, lo que para la especialista "es bastante contradictorio con la situación epidemiológica actual".

Asimismo, se mantienen abiertas desde el 23 de noviembre las fronteras para el ingreso de turistas extranjeros, lo que permitió la entrada al territorio chileno de una nueva variante del virus.

"Lo que se nos viene por delante es complejo, semanas con alzas de casos, con una población que necesita apoyo y una guía para tomar mejores decisiones. Esperamos que el Gobierno considere estas recomendaciones y adapte su estrategia y sus mensajes comunicacionales para que sean directos y más claros", sostuvo la experta en bioestadística.

La enfermera y académica Dennisse Brito expresó también su preocupación.

"Para la primera ola hubo una campaña muy importante de 'Quédate en casa', pero ahora ya no se ve. Que podamos ir de vacaciones es bastante preocupante, porque invitamos a las personas a salir bajo su responsabilidad, pero cada vez hay menos camas críticas", detalló.

A ojos de la docente de la Escuela de Enfermería de la Universidad Diego Portales, uno de los factores clave para el rebrote es el agotamiento de las personas.

Ante este escenario, Brito se sumó al urgente reclamo por otorgar mayores recursos a la atención primaria de salud para robustecer la estrategia de testeo, trazabilidad y aislamiento, porque "como lo hemos visto en otros países, es la única manera de tener todo controlado".

"Si aparece un caso, de inmediato puedes hacer el estudio de los contactos estrechos para aislarlos y eso no se está haciendo acá. Incluso tenemos centros que no tienen mascarillas, ni jabón", declaró la especialista en salud familiar y comunitaria.

Para ella, los datos demuestran que "la pandemia va en ascenso y no se va a detener".

"Si no hay cambios estructurales, vamos a tener una crisis donde la gente se va a morir esperando una cama o en su casa, como en la primera ola. Puede ser devastador", advirtió.

Actualmente, ya son 17.594 las personas que han muerto como consecuencia de la COVID-19 en Chile, según los datos oficiales.

Las entrevistadas coincidieron en destacar la llegada de las primeras dosis de la vacuna contra la COVID-19 al país, pero recalcaron que el esfuerzo por inocular al 80 por ciento de la población tomará varios meses.

 
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ESPECIAL: Piden cuarentenas y más trazabilidad para sortear la segunda ola de COVID-19 en Chile

Spanish.xinhuanet.com 2021-01-21 23:29:24

Por Valentina Bastías Atias

SANTIAGO, 21 ene (Xinhua) -- Frente a una segunda ola de contagios por COVID-19 en Chile, país que se encuentra ahora en plena temporada de verano austral, especialistas en epidemiología pidieron al Gobierno la restricción de movilidad y el fortalecimiento de la trazabilidad para evitar un brote "incontenible" en las próximas semanas.

"El panorama es muy complejo. Vemos esta llamada segunda ola que se instala sobre una primera ola no controlada, y con una población angustiada y equipos de salud que están francamente fatigados", señaló a Xinhua la epidemióloga María Paz Bertoglia.

Según el último informe del Ministerio de Salud publicado el miércoles, los casos de COVID-19 en el país sudamericano han aumentado a 680.740, de los cuales 23.647 pacientes están en etapa activa.

La positividad de las pruebas diagnósticas tipo PCR también ha subido, hasta un 9,6 por ciento a inicios de enero, lo que se debió en parte, según la cartera sanitaria, a las reuniones familiares y aglomeraciones que tuvieron lugar en las celebraciones de Navidad y Año Nuevo.

A juicio de Bertoglia, las falencias estructurales y la alta desigualdad de la región latinoamericana han agravado en diversos aspectos el impacto de la emergencia en este lado del mundo, como el dispar acceso a los cuidados sanitarios y a otros servicios, entre ellos internet, lo que dificulta la comunicación de riesgos de la pandemia.

Esta realidad, continuó, no se condice con la estrategia "hospitalocéntrica" de fortalecer las unidades críticas hospitalarias, promovida por el Gobierno durante la pandemia, por lo que se necesita "un cambio radical de mirada" para evitar un desborde de los recintos de salud y una sobrecarga del personal, que hasta hoy no ha sido relevado de sus funciones.

"Las cuarentenas no nos gustan a nadie, pero tenemos que reconocer que una cuarentena bien hecha, estricta, entregando el apoyo económico, herramientas y campañas comunicacionales a la población durante tres o cuatro semanas, es efectiva. Se logra disminuir el tránsito entre comunas, regiones y minimizar los riesgos", aseguró.

La académica de la Escuela de Salud Pública de la Universidad de Chile se refirió a la solicitud de los científicos al Ministerio de Salud de limitar el movimiento de las personas para evitar así la diseminación del coronavirus SARS-CoV-2, causante de la COVID-19.

La cartera sanitaria estableció en enero permisos vacacionales para viajar dentro del país durante la época estival, lo que para la especialista "es bastante contradictorio con la situación epidemiológica actual".

Asimismo, se mantienen abiertas desde el 23 de noviembre las fronteras para el ingreso de turistas extranjeros, lo que permitió la entrada al territorio chileno de una nueva variante del virus.

"Lo que se nos viene por delante es complejo, semanas con alzas de casos, con una población que necesita apoyo y una guía para tomar mejores decisiones. Esperamos que el Gobierno considere estas recomendaciones y adapte su estrategia y sus mensajes comunicacionales para que sean directos y más claros", sostuvo la experta en bioestadística.

La enfermera y académica Dennisse Brito expresó también su preocupación.

"Para la primera ola hubo una campaña muy importante de 'Quédate en casa', pero ahora ya no se ve. Que podamos ir de vacaciones es bastante preocupante, porque invitamos a las personas a salir bajo su responsabilidad, pero cada vez hay menos camas críticas", detalló.

A ojos de la docente de la Escuela de Enfermería de la Universidad Diego Portales, uno de los factores clave para el rebrote es el agotamiento de las personas.

Ante este escenario, Brito se sumó al urgente reclamo por otorgar mayores recursos a la atención primaria de salud para robustecer la estrategia de testeo, trazabilidad y aislamiento, porque "como lo hemos visto en otros países, es la única manera de tener todo controlado".

"Si aparece un caso, de inmediato puedes hacer el estudio de los contactos estrechos para aislarlos y eso no se está haciendo acá. Incluso tenemos centros que no tienen mascarillas, ni jabón", declaró la especialista en salud familiar y comunitaria.

Para ella, los datos demuestran que "la pandemia va en ascenso y no se va a detener".

"Si no hay cambios estructurales, vamos a tener una crisis donde la gente se va a morir esperando una cama o en su casa, como en la primera ola. Puede ser devastador", advirtió.

Actualmente, ya son 17.594 las personas que han muerto como consecuencia de la COVID-19 en Chile, según los datos oficiales.

Las entrevistadas coincidieron en destacar la llegada de las primeras dosis de la vacuna contra la COVID-19 al país, pero recalcaron que el esfuerzo por inocular al 80 por ciento de la población tomará varios meses.

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