Por Raúl Menchaca

Imagen del 10 de diciembre de 2020 de personas caminando frente a un cine donde se exhiben películas de la edición 42 del Festival Internacional del Nuevo Cine Latinoamericano, en la barriada del Vedado, en La Habana, capital de Cuba. Obligada por los efectos de la pandemia de la enfermedad causada por el nuevo coronavirus (COVID-19), La Habana vive de manera singular la edición 42 del Festival Internacional del Nuevo Cine Latinoamericano, un encuentro que tradicionalmente despierta en Cuba una gran efervescencia cultural. (Xinhua/Joaquín Hernández)
LA HABANA, 12 dic (Xinhua) -- Obligada por los efectos de la pandemia de la enfermedad del nuevo coronavirus (COVID-19), La Habana vive de manera singular la edición 42 del Festival Internacional del Nuevo Cine Latinoamericano, un encuentro que tradicionalmente despierta en Cuba una gran efervescencia cultural.
Sin las grandes filas que por estos días caracterizan cada año las proyecciones competitivas en los cines de la capital cubana, la cita cinematográfica ha tenido que reinventarse para sobrevivir en un mundo golpeado por la COVID-19.
Solo cinco salas exhiben las cintas en un Festival que ha tenido que dividirse en dos partes, dejando para marzo próximo la etapa en la que se competirá por los codiciados Premios Corales.
En la actual primera fase, que comenzó el pasado día tres y concluye este domingo, solo se realizaron los concursos de Guiones inéditos, con 26 finalistas, y de Carteles, con 30.
En esa última categoría se alzó con el Premio el diseñador cubano Edel Rodríguez Molano (MOLA), con la obra "Matrioshka", del corto homónimo de la realizadora también cubana Sheila Pool.
En el apartado de Guiones inéditos el galardón fue a la obra "Noviembre", escrita a dos manos por el colombiano Tomás Corredor Pulido y el argentino Jorge Goldember, y recibió una mención "Te veré mañana", de los argentinos Santiago Loza y Lionel Braverman.
En las salas se exhibe, bajo estrictas medidas sanitarias, un centenar de filmes de las secciones Latinoamérica en Perspectiva y Panorama Contemporáneo Internacional, enviadas por sus realizadores mediante la descarga en internet, lo que permitió a los organizadores planificar con tiempo la muestra.
"Es bastante raro venir al cine en estas condiciones, aunque comprendo que hay que tomar medidas para evitar los contagios", aseguró a Xinhua la abogada Verónica Gutiérrez, quien se considera "una cinéfila compulsiva".
No obstante, la joven aseguró haber visto solo cuatro cintas en los cines, que tienen un aforo limitado, por lo que se utiliza menos del 30 por ciento de las capacidades, al tener que dejar dos butacas entre cada espectador y una hilera de separación.
"Siempre el Festival atrae a mucha gente, sobre todo jóvenes, por eso resulta un poco extraño ver a tan pocas personas", rememoró Gutiérrez, mientras sostenía el Diario del Festival, que ofrece información diaria sobre las cintas en exhibición.
Como novedad del Festival, en esta etapa y por primera vez, cada día la televisión cubana exhibe una de las películas que se presentan en el circuito de las cinco salas habaneras, un hecho único que, de acuerdo con los organizadores, hace que el encuentro tenga resonancia en todo el país.
Uno de los ocho canales públicos del país transmite cada día a las 21:00 hora local (02:00 GMT) algunas de las cintas presentadas, entre las que se incluyen la argentina "El maestro", la colombiana "El juicio" y la chilena "Matar a Pinochet".
"La verdad es que la televisión ofrece una opción que resulta importante sobre todo en estos meses de COVID-19", comentó Raúl Blanco, un jubilado que dice utilizar cada año su tiempo libre para disfrutar del Festival.
Sin embargo, este año Blanco no ha pisado ni una sala de cine, "porque los mayores tenemos que cuidarnos más", y la televisión ha sido su tabla de salvación para ver al menos algunas películas.
"No es lo ideal, pero algo es algo", señaló con abierta resignación.
La cita cinematográfica tiene como eslogan "Lo que recetó el doctor", una frase que agradece el trabajo del personal sanitario en la lucha contra la COVID-19 y que se une al hecho de calificar cada parte del Festival como "una dosis de medicina".
En la segunda fase, que tendrá lugar del 11 al 21 de marzo del año próximo, cuando se entregarán los Premios Coral, se presentarán cerca de 100 obras, entre largometrajes, cortos, documentales y animados, aunque esa cifra puede aumentar después de la realización de los Festivales de Berlín, Rotterdam y Sundance.
Más de 1.800 películas, una cifra superior a los 800 guiones y 200 carteles aspiraron a integrar el programa del Festival, considerado uno de eventos más relevantes de la cinematografía internacional.
El encuentro atrae anualmente a alrededor de 300.000 espectadores y unos 1.500 participantes extranjeros, entre realizadores, actores y productores, pero habrá que esperar a marzo para ver si esta edición puede desarrollarse con la efervescencia de siempre.















