LA HABANA, 16 ago (Xinhua) -- El gobierno cubano batalla por controlar un rebrote del nuevo coronavirus (COVID-19), que ha convertido a La Habana en el epicentro de la pandemia en la isla, luego de que la COVID-19 parecía controlada.
En los últimos siete días, desde el lunes hasta hoy, se reportan en la isla 364 nuevos enfermos, de ellos 288 en la capital, donde están abiertos siete eventos de transmisión local y 133 focos en los 15 municipios de la urbe.
El lunes último, la provincia reportó 93 casos, la cifra más alta de enfermos desde que el nuevo coronavirus apareció en la isla hace cinco meses.
La Habana acumula en los últimos 15 días 415 casos, lo que significa 19,44 enfermos por cada 100.000 habitantes.
Cuba tiene un acumulado de 88 fallecidos y 3.316 contagiados desde la entrada de la enfermedad en la isla.
El gobierno considera a La Habana como una provincia cuyos municipios "están separados solo por una calle", lo que facilita la propagación del nuevo coronavirus.
Declarada en fase de transmisión autóctona, la ciudad, donde viven poco más de dos millones de los 11,2 millones de cubanos, suspendió el transporte público, así como el servicio de taxis estatales y privados.
Las autoridades también suspendieron los servicios en restaurantes, cafeterías y bares, tanto privados como estatales, los cuales únicamente podrán realizar entregas a domicilio.
Alrededor de la ciudad se establecieron 14 puntos de control para limitar las entradas y salidas en autopistas y carreteras que comunican a la urbe con otras provincias, en un intento por limitar y controlar el flujo de viajeros.
La vecina provincia de Artemisa también vive un repunte de los infectados con 43 en esta semana, aunque en los últimos 15 días tiene 115 enfermos para un promedio de 22,33 por cada 100.000 personas, la tasa más alta del país.
En Villa Clara, provincia del centro de la isla, se reportan 22 casos, 14 de ellos en los últimos siete días, con una tasa de 2,83 por cada 100.000 habitantes, la tercera de la isla.
En una reunión gubernamental encabezada por el primer ministro Manuel Marrero para analizar la evolución de la enfermedad en la isla, el titular de Salud Pública, José Ángel Portal, explicó que en el país se mantienen focos de transmisión en esas tres provincias.
Desde que la enfermedad apareció en Cuba se han reportado 49 eventos de transmisión local.
El director nacional de Higiene y Epidemiología, Francisco Durán, quien cada día ofrece en televisión un parte sobre la evolución de la enfermedad en la isla, llamó a las familias a hacer conciencia a los jóvenes sobre la necesidad de tener "un comportamiento seguro".
El llamado de Durán se fundamentó en el hecho de que en los últimos días el número de enfermos se incrementa entre las personas menores de 40 años.
"Lo que hoy tenemos disponible es lo que depende de nuestra conducta, de nuestro comportamiento y de nuestra auto responsabilidad con nuestra salud y la de las personas que nos rodean", afirmó el experto.
En el país sigue siendo obligatorio el uso de mascarillas, que aquí llaman nasobucos, así como el aislamiento social y el distanciamiento físico.
En la mayor parte de la isla, donde no se presentan casos, continúa el reinicio gradual de actividades y el retorno a la normalidad.















