GINEBRA, 5 may (Xinhua) -- Un funcionario de la ONU dijo el martes que las condiciones en muchas cárceles de la región de las Américas son profundamente preocupantes con miles de reclusos y funcionarios de prisiones infectados por el nuevo coronavirus.
"Los problemas estructurales preexistentes, como el hacinamiento crónico y las condiciones antihigiénicas, junto con la falta de acceso adecuado a la atención médica, han permitido la rápida propagación de la COVID-19 en muchas instalaciones", indicó en una rueda de prensa Rupert Colville, portavoz del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos.
Además, acogió con beneplácito las medidas adoptadas por algunos países para liberar de las cárceles a los más vulnerables a COVID-19, pero dijo que se necesitan medidas más amplias para reducir los niveles extremos de hacinamiento mediante la liberación de otras categorías de presos que cumplen condenas cortas por delitos no violentos, también menores de edad detenidos y personas retenidas por delitos de inmigración.
En respuesta a una pregunta de la prensa, Colville dijo que Estados Unidos tiene una gran población carcelaria y que se ha registrado un número significativo de casos de COVID-19 en las cárceles de todo el país.
Otro problema en Estados Unidos es la detención de inmigrantes, donde las pruebas para detectar la infección no son suficientes, agregó.