(Multimedia) Guardianes de la montaña Taihang luchan contra la caza ilegal en medio del control epidémico

Actualizado 2020-03-12 12:08:51 | Spanish. xinhuanet. com

Imagen de un leopardo chino norteño que pasa por delante de una cámara infrarroja instalada en la zona de conservación ecológica del distrito Heshun, al pie de la sierra de Taihang, donde el felino es la cabeza de la cadena alimenticia, pero se encuentra en grave peligro de extinción en las últimas décadas a causa de la pérdida de habitat generada por actividades humanas como la expansión urbana, y por la caza ilegal. (Xinhua/Cortesía de la CFCA)

TAIYUAN, 12 mar (Xinhua) -- El Dr. Yang Xiaodong, un hombre de 51 años originario de Shanxi, en el noroeste de China, es un verdadero guardián de la vida.

Durante la jornada laboral, Yang es un doctor que salva la vida de los pacientes y, en su tiempo libre, protege la vida silvestre.

De esa forma ha llevado una doble vida durante más de dos décadas. Aparte de los gastos básicos para mantener a la familia, el doctor ha dedicado todos sus ingresos salariales a la causa de la conservación de la biodiversidad.

El Dr. Yang es el subdirector del Hospital Popular del Distrito de Heshun y también el presidente de la Asociación de Conservación Ecológica local, una entidad con un centenar de trabajadores y un equipo compuesto por una decena de miembros clave.

El distrito se ubica en la profundidad de la sierra de Taihang, cubierta casi en un 30 por ciento por selvas. Allí habita una gran variedad de animales salvajes incluyendo el leopardo chino norteño (Panthera pardus japonensis en latín), que resulta una especie felina nativa del norte de China en riesgo de extinción, así como el corzo, el jabalí, el zorro rojo, entre otros.

Yang y sus compañeros voluntarios han sido sus protectores contra la caza ilegal y otros riesgos durante cerca de 21 años.

El combate contra las prácticas ilegales no se ha detenido pese a la epidemia de COVID-19, la neumonía causada por el nuevo coronavirus que está amenazando la salud pública global.

Los voluntarios de la Asociación de Conservación Ecológica de Heshun patrullan las áreas montañosas de Taihang para luchar contra la caza ilegal. (Xinhua/Cortesía de la Asociación de Conservación Ecológica de Heshun)

UN SANADOR DE SERES HUMANOS Y DE ANIMALES

"Ha pasado un año desde la cirugía. Me pregunto a menudo cómo se encuentra", rememoró Yang sobre la intervención que aplicó a un búho real de Eurasia.

En la primavera de 2019, el pájaro fue transferido a su asociación desde el buró forestal del distrito. El búho había chocado contra un cable de electricidad de alta tensión, perdió un ojo y el otro quedó muy afectado por la acumulación de pus bajo la córnea.

Yang Xiaodong, médico de personas, también salva la vida de más de 300 animales silvestres. Para ayudar a un búho real euroasiático, debe consultar a múltiples expertos e invitó a colegas oftalmólogos a participar en los procedimientos. (Xinhua/Cortesía de la Asociación de Conservación Ecológica de Heshun)

Yang consultó a múltiples expertos e invitó a sus colegas oftalmólogos a participar en los procedimientos. Confesó que se sentía estresado ya que no había precedentes de este tipo de operaciones y se preocupaba por cualquier falla en la intervención del búho herido.

"Tenía conflictos y temía por el posible fracaso de la operación, pero más por perder la última chispa de esperanza de que el ave recuperara la vista", contó.

En una sala de cirugía establecida dentro de la base de la asociación, el doctor y sus colegas operaron al pájaro: abrieron la córnea con una lanceta muy fina y retiraron el pus poco a poco.

En una sala de cirugía establecida dentro de la base de la Asociación de Conservación Ecológica de Heshun, el doctor Yang Xiaodong y sus colegas operan al búho real euroasiático: le abren la córnea con una lanceta muy fina y retiran el pus poco a poco. (Xinhua/Cortesía de la Asociación de Conservación Ecológica de Heshun)

El proceso de media hora de duración se extendió por dos meses consecutivos. Yang cuidaba de su paciente con alas y le suministraba medicamentos antiinflamatorios.

Dos meses más tarde, el buho real euroasiático volvió a cazar por su propia fuerza y fue liberado a la naturaleza. Se lanzó a volar sin vacilación pero su cuidadores humanos siempre lo recuerdan y esperan que esté sano y salvo pese a solo contar con un ojo.

Hasta la fecha, el Dr. Yang ha rescatado entre 300 y 400 animales salvajes heridos, de los cuales un tercio fue dado de alta y regresó al entorno natural, mientras otro tercio tiene que pasar el resto de su vida en cautiverio por no poder sobrevivir en la naturaleza por sus propios medios. Otro tercio murió por heridas demasiado graves.


LOS CUIDADORES DE HUÉRFANOS SILVESTRES

Aparte de los heridos, Yang y su equipo también hacen todo lo posible por rescatar a los animales capturados por los cazadores que ignoran la ley de protección de la vida silvestre.

El doctor recuerda ver en las redes sociales que alguien estaba vendiendo dos venados recién nacidos y contactó a la policía forestal de inmediato para denunciar el caso.

Tras llevarlos a la base de la Asociación de Conservación Ecológica de Heshun, el doctor Yang se encarga de ser el cuidador de dos cervatillos rescatados de la caza ilegal, lo que no es una misión fácil. El "niñero" Yang tiene que probar muchas recetas antes de descubrir el sustituto prefecto que es la leche fresca de cabra. (Xinhua/Cortesía de la Asociación de Conservación Ecológica de Heshun)

Por lo tanto, consiguió una cabra y la ordeñaba todos los días para suministrar el líquido aún tibio a los cervatillos que habían aprendido a tomar la leche desde una botella.

Él mismo recorría los pueblos en las cercanías de la montaña y por fin encontró al sospechoso para rescatar las dos criaturas que estaban muriendo de hambre y malnutrición.

Tras llevarlos a la base de la asociación, el doctor se encargó de ser el cuidador de ambos cervatillos, lo que no fue una misión fácil: los animales no tomaban la leche en polvo de vaca u oveja, que les causaba problemas estomacales. El "niñero" Yang tuvo que probar muchas recetas antes de descubrir el sustituto prefecto que es la leche fresca de cabra.

Por lo tanto, consiguió una cabra y la ordeñaba todos los días para suministrar el líquido aún tibio a los cervatillos que habían aprendido a tomar la leche desde una botella. Podían tomar cuatro botellas en menos de un minuto, recordó el "papá".

Los cervatillos se volvieron muy cariñosos con los humanos y éstos reciprocaban el cariño. Pero la vida salvaje no es ni debe ser de mascotas domésticas a pesar del gran afecto que tenían Yang y sus compañeros hacia estos animales.

A los cinco meses, los voluntarios los llevaron a los prados silvestres para aprender a alimentarse de forma natural. Cuando las crías llegaron a la edad de destete, los liberaron en la montaña, aunque la despedida fue una mezcla de alegría y tristeza para sus cuidadores humanos.


LOS GUARDIANES DE LA SIERRA TAIHANG

En 1999, Yang fundó un grupo de voluntarios para proteger la biodiversidad de Heshun y se llamaron "Los Guardianes de la Tierra Natal".

El gobierno distrital aprobó la fundación de la Asociación de Conservación Ecológica Distrital de Heshun con Yang Xiaodong como su presidente en 2018.

En la actualidad, la asociación cuenta con más de cien miembros y un equipo de una docena de voluntarios principales. Ellos se financian con los ingresos de profesiones dobles como médicos, dueños de negocios, científicos y campesinos, entre otras, con el objetivo de llevar a cabo las inspecciones y actividades contra la caza ilegal.

Uno de los miembros activos, Li Weidong, dijo a Xinhua que participaba parte en las acciones con una frecuencia mensual incluyendo ocasiones en que acompañaba al Dr. Yang a rescatar animales en peligro fuera del distrito.

Una vez él y el doctor tuvieron que acudir a la ciudad de Shuozhou a una distancia de 400 kilómetros. Partieron de la base a las cinco de la madrugada y retornaron a medianoche después de conducir por turnos todo el día.

Los guardianes de Heshun llevan años realizando campañas para sensibilizar al público respecto a la protección de la vida silvestre además de establecer un fundo de recompensa para los campesinos en caso de que su ganado sea atacado por depredadores salvajes. (Xinhua/Cortesía de la Asociación de Conservación Ecológica de Heshun)

"Esta es para mí la causa donde siento la pasión y cuando uno hace lo que desea, se siente incansable", contó Li a Xinhua.

En años recientes,la tecnología se ha vuelto cada vez más avanzada y accesible, incluyendo las trampas eléctricas, que han resultado horrorosamente destructivas para los animales y una preocupación de gran urgencia para Yang y sus compañeros.

Los voluntarios llevan dos años realizando inspecciones por los montes durante la noche y las festividades, tiempo que aprovechan los delincuentes para sus actividades ilegales.

Además, han instalado más de cien letreros y anuncios de advertencia en las selvas y el campo para educar a la población sobre la conservación de las especies silvestres.

Liu Zhibo, un joven de 37 años, es otro miembro activo de la asociacion, quien se ha ofrecido como chófer con su vehículo y colaborador con la policía en los operativos importantes.

Contó a Xinhua que, antes de la Fiesta de la Primavera, un miembro vio a un vehículo atropellando a un perro y llamó a los demás para averiguar sobre el caso. Liu se lanzó a perseguir el auto y cuando lo detuvo, encontró cadáveres de liebres junto con las redes eléctricas que las mataron.

Los dos sospechosos fueron entregados a la policía forestal antes de poder cometer el resto de los crímenes ecológicos que tenían planificados.

"Como los voluntarios somos un colectivo de tamaño mayor que los delincuentes, nuestras acciones sirven de disuasión para la caza ilegal," explicó.

UNA CAUSA COMUNITARIA

Los años que Liu lleva protegiendo la vida silvestre lo han convertido en un hombre de músculos sólidos y corazón tierno.

Recordó el dolor y la furia que sintió, tanto que perdió el apetito, cuando vio a un gato leopardo (Prionailurus bengalensis) herido por una trampa de metal que le rompió el hueso lumbar.

También rememora vívidamente el deleite que le llenaba el corazón al ver el águila que habían rescatado emprender el vuelo hacia el cielo infinito después de recuperarse bajo su cuidado.

Liu tiene una hija pequeña. La suele llevar a visitar a los animales rescatados en la base y espera que ella se convierte en una persona con empatía hacia los animales y respetuosa de toda forma de vida.

Al igual que Liu, la familia del Dr. Yang también han sido aliados importantes en la batalla de la conservación ecológica. La esposa del doctor es miembro de la asociación, mientras su única hija trabaja en otra organización civil centrada en la protección ambiental.

"Siempre tenemos la suerte de observar a través de lentes de cámaras infrarrojas las hermosas imágenes de cómo una familia animal busca alimentos y los comparte", dijo Liu, quien usa ese material visual para convencer a las personas de que dejen de ejercer la caza ilegal o comer animales silvestres.

Dada la arrasadora epidemia de la neumonía COVID-19, causada por el nuevo coronavirus, que presuntamente se originó en el consumo de animales salvajes, Liu sostuvo que las campañas e iniciativas de educación pública que ellos vienen llevando a la práctica tendrán efectos con mayor significado y capacidad de persuasión.

El mes pasado, la Asamblea Popular Nacional, el máximo órgano legislativo del país, decidió prohibir completamente el comercio y consumo ilegal de animales salvajes con el fin de garantizar la seguridad del público.

Esta fue una noticia que dio ánimo al Dr. Yang y sus compañeros.

"Estamos deseosos por un gran paso adelante en la conservacion de la vida silvestre", expresó Yang, quien admitió haber sentido algo de alivio al enterarse de la aprobación de la decisión.

Imagen de un leopardo chino norteño que pasa por delante de una cámara infrarroja instalada en la zona de conservación ecológica del distrito Heshun, al pie de la sierra de Taihang, donde el felino es la cabeza de la cadena alimenticia, pero se encuentra en grave peligro de extinción en las últimas décadas a causa de la pérdida de habitat generada por actividades humanas como la expansión urbana, y por la caza ilegal. (Xinhua/Cortesía de la CFCA)

Los esfuerzos de la asociación han sido reconocidos ampliamente por la sociedad china. En 2015, la entidad estableció un fundo en cooperación con la Asociación de Conservación de Felinos de China (CFCA según sus siglas en inglés), otra institución dedicada al monitoreo y estudio de la vida silvestre del país, especialmente los felinos. Su objetivo es recompensar a los campesinos por sus pérdidas de ganado a causa de los animales salvajes.

Todos los años, los leopardos chinos norteños consumen de 50 a 60 toros o vacas que los habitantes locales dejan pasear libremente por las montañas, lo cual había sido motivo de conflicto entre los depredadores salvajes y los seres humanos.

Actualmente la recompensa ha llegado a incluirse en el presupuesto fiscal del distrito, con un total anual de entre 50.000 y 60.000 yuanes (entre 7.186 y 8.623 dólares).

Por otro lado, con el apoyo de otras organizaciones sin fines de lucro, la asociación ha colocado placas y carteles publicitarios en más de 70 puntos donde frecuentan los animales silvestres con el objetivo de reducir los accidentes de tránsito que cuestan la vida de las especies silvestres.

De igual forma, la Asociación lanzó un programa de protección virtual con el gigante del comercio electrónico Alibaba para recaudar fondos a través de las finanzas virtuales Alipay, buscando inspirar una participación social más amplia de forma innovadora.

"Vale totalmente la pena pasar esta vida mortal convirtiéndome en un pionero al que siguen los demás, hablando por los animales salvajes que no tienen voz y haciendo todo los esfuerzos por ayudarlos", aseguró Yang.

 
Para cualquier sugerencia o consulta puede ponerse en contacto con nosotros a través del siguiente correo
electrónico:spanish@xinhuanet.com
分享
Xinhuanet

(Multimedia) Guardianes de la montaña Taihang luchan contra la caza ilegal en medio del control epidémico

Spanish.xinhuanet.com 2020-03-12 12:08:51

Imagen de un leopardo chino norteño que pasa por delante de una cámara infrarroja instalada en la zona de conservación ecológica del distrito Heshun, al pie de la sierra de Taihang, donde el felino es la cabeza de la cadena alimenticia, pero se encuentra en grave peligro de extinción en las últimas décadas a causa de la pérdida de habitat generada por actividades humanas como la expansión urbana, y por la caza ilegal. (Xinhua/Cortesía de la CFCA)

TAIYUAN, 12 mar (Xinhua) -- El Dr. Yang Xiaodong, un hombre de 51 años originario de Shanxi, en el noroeste de China, es un verdadero guardián de la vida.

Durante la jornada laboral, Yang es un doctor que salva la vida de los pacientes y, en su tiempo libre, protege la vida silvestre.

De esa forma ha llevado una doble vida durante más de dos décadas. Aparte de los gastos básicos para mantener a la familia, el doctor ha dedicado todos sus ingresos salariales a la causa de la conservación de la biodiversidad.

El Dr. Yang es el subdirector del Hospital Popular del Distrito de Heshun y también el presidente de la Asociación de Conservación Ecológica local, una entidad con un centenar de trabajadores y un equipo compuesto por una decena de miembros clave.

El distrito se ubica en la profundidad de la sierra de Taihang, cubierta casi en un 30 por ciento por selvas. Allí habita una gran variedad de animales salvajes incluyendo el leopardo chino norteño (Panthera pardus japonensis en latín), que resulta una especie felina nativa del norte de China en riesgo de extinción, así como el corzo, el jabalí, el zorro rojo, entre otros.

Yang y sus compañeros voluntarios han sido sus protectores contra la caza ilegal y otros riesgos durante cerca de 21 años.

El combate contra las prácticas ilegales no se ha detenido pese a la epidemia de COVID-19, la neumonía causada por el nuevo coronavirus que está amenazando la salud pública global.

Los voluntarios de la Asociación de Conservación Ecológica de Heshun patrullan las áreas montañosas de Taihang para luchar contra la caza ilegal. (Xinhua/Cortesía de la Asociación de Conservación Ecológica de Heshun)

UN SANADOR DE SERES HUMANOS Y DE ANIMALES

"Ha pasado un año desde la cirugía. Me pregunto a menudo cómo se encuentra", rememoró Yang sobre la intervención que aplicó a un búho real de Eurasia.

En la primavera de 2019, el pájaro fue transferido a su asociación desde el buró forestal del distrito. El búho había chocado contra un cable de electricidad de alta tensión, perdió un ojo y el otro quedó muy afectado por la acumulación de pus bajo la córnea.

Yang Xiaodong, médico de personas, también salva la vida de más de 300 animales silvestres. Para ayudar a un búho real euroasiático, debe consultar a múltiples expertos e invitó a colegas oftalmólogos a participar en los procedimientos. (Xinhua/Cortesía de la Asociación de Conservación Ecológica de Heshun)

Yang consultó a múltiples expertos e invitó a sus colegas oftalmólogos a participar en los procedimientos. Confesó que se sentía estresado ya que no había precedentes de este tipo de operaciones y se preocupaba por cualquier falla en la intervención del búho herido.

"Tenía conflictos y temía por el posible fracaso de la operación, pero más por perder la última chispa de esperanza de que el ave recuperara la vista", contó.

En una sala de cirugía establecida dentro de la base de la asociación, el doctor y sus colegas operaron al pájaro: abrieron la córnea con una lanceta muy fina y retiraron el pus poco a poco.

En una sala de cirugía establecida dentro de la base de la Asociación de Conservación Ecológica de Heshun, el doctor Yang Xiaodong y sus colegas operan al búho real euroasiático: le abren la córnea con una lanceta muy fina y retiran el pus poco a poco. (Xinhua/Cortesía de la Asociación de Conservación Ecológica de Heshun)

El proceso de media hora de duración se extendió por dos meses consecutivos. Yang cuidaba de su paciente con alas y le suministraba medicamentos antiinflamatorios.

Dos meses más tarde, el buho real euroasiático volvió a cazar por su propia fuerza y fue liberado a la naturaleza. Se lanzó a volar sin vacilación pero su cuidadores humanos siempre lo recuerdan y esperan que esté sano y salvo pese a solo contar con un ojo.

Hasta la fecha, el Dr. Yang ha rescatado entre 300 y 400 animales salvajes heridos, de los cuales un tercio fue dado de alta y regresó al entorno natural, mientras otro tercio tiene que pasar el resto de su vida en cautiverio por no poder sobrevivir en la naturaleza por sus propios medios. Otro tercio murió por heridas demasiado graves.


LOS CUIDADORES DE HUÉRFANOS SILVESTRES

Aparte de los heridos, Yang y su equipo también hacen todo lo posible por rescatar a los animales capturados por los cazadores que ignoran la ley de protección de la vida silvestre.

El doctor recuerda ver en las redes sociales que alguien estaba vendiendo dos venados recién nacidos y contactó a la policía forestal de inmediato para denunciar el caso.

Tras llevarlos a la base de la Asociación de Conservación Ecológica de Heshun, el doctor Yang se encarga de ser el cuidador de dos cervatillos rescatados de la caza ilegal, lo que no es una misión fácil. El "niñero" Yang tiene que probar muchas recetas antes de descubrir el sustituto prefecto que es la leche fresca de cabra. (Xinhua/Cortesía de la Asociación de Conservación Ecológica de Heshun)

Por lo tanto, consiguió una cabra y la ordeñaba todos los días para suministrar el líquido aún tibio a los cervatillos que habían aprendido a tomar la leche desde una botella.

Él mismo recorría los pueblos en las cercanías de la montaña y por fin encontró al sospechoso para rescatar las dos criaturas que estaban muriendo de hambre y malnutrición.

Tras llevarlos a la base de la asociación, el doctor se encargó de ser el cuidador de ambos cervatillos, lo que no fue una misión fácil: los animales no tomaban la leche en polvo de vaca u oveja, que les causaba problemas estomacales. El "niñero" Yang tuvo que probar muchas recetas antes de descubrir el sustituto prefecto que es la leche fresca de cabra.

Por lo tanto, consiguió una cabra y la ordeñaba todos los días para suministrar el líquido aún tibio a los cervatillos que habían aprendido a tomar la leche desde una botella. Podían tomar cuatro botellas en menos de un minuto, recordó el "papá".

Los cervatillos se volvieron muy cariñosos con los humanos y éstos reciprocaban el cariño. Pero la vida salvaje no es ni debe ser de mascotas domésticas a pesar del gran afecto que tenían Yang y sus compañeros hacia estos animales.

A los cinco meses, los voluntarios los llevaron a los prados silvestres para aprender a alimentarse de forma natural. Cuando las crías llegaron a la edad de destete, los liberaron en la montaña, aunque la despedida fue una mezcla de alegría y tristeza para sus cuidadores humanos.


LOS GUARDIANES DE LA SIERRA TAIHANG

En 1999, Yang fundó un grupo de voluntarios para proteger la biodiversidad de Heshun y se llamaron "Los Guardianes de la Tierra Natal".

El gobierno distrital aprobó la fundación de la Asociación de Conservación Ecológica Distrital de Heshun con Yang Xiaodong como su presidente en 2018.

En la actualidad, la asociación cuenta con más de cien miembros y un equipo de una docena de voluntarios principales. Ellos se financian con los ingresos de profesiones dobles como médicos, dueños de negocios, científicos y campesinos, entre otras, con el objetivo de llevar a cabo las inspecciones y actividades contra la caza ilegal.

Uno de los miembros activos, Li Weidong, dijo a Xinhua que participaba parte en las acciones con una frecuencia mensual incluyendo ocasiones en que acompañaba al Dr. Yang a rescatar animales en peligro fuera del distrito.

Una vez él y el doctor tuvieron que acudir a la ciudad de Shuozhou a una distancia de 400 kilómetros. Partieron de la base a las cinco de la madrugada y retornaron a medianoche después de conducir por turnos todo el día.

Los guardianes de Heshun llevan años realizando campañas para sensibilizar al público respecto a la protección de la vida silvestre además de establecer un fundo de recompensa para los campesinos en caso de que su ganado sea atacado por depredadores salvajes. (Xinhua/Cortesía de la Asociación de Conservación Ecológica de Heshun)

"Esta es para mí la causa donde siento la pasión y cuando uno hace lo que desea, se siente incansable", contó Li a Xinhua.

En años recientes,la tecnología se ha vuelto cada vez más avanzada y accesible, incluyendo las trampas eléctricas, que han resultado horrorosamente destructivas para los animales y una preocupación de gran urgencia para Yang y sus compañeros.

Los voluntarios llevan dos años realizando inspecciones por los montes durante la noche y las festividades, tiempo que aprovechan los delincuentes para sus actividades ilegales.

Además, han instalado más de cien letreros y anuncios de advertencia en las selvas y el campo para educar a la población sobre la conservación de las especies silvestres.

Liu Zhibo, un joven de 37 años, es otro miembro activo de la asociacion, quien se ha ofrecido como chófer con su vehículo y colaborador con la policía en los operativos importantes.

Contó a Xinhua que, antes de la Fiesta de la Primavera, un miembro vio a un vehículo atropellando a un perro y llamó a los demás para averiguar sobre el caso. Liu se lanzó a perseguir el auto y cuando lo detuvo, encontró cadáveres de liebres junto con las redes eléctricas que las mataron.

Los dos sospechosos fueron entregados a la policía forestal antes de poder cometer el resto de los crímenes ecológicos que tenían planificados.

"Como los voluntarios somos un colectivo de tamaño mayor que los delincuentes, nuestras acciones sirven de disuasión para la caza ilegal," explicó.

UNA CAUSA COMUNITARIA

Los años que Liu lleva protegiendo la vida silvestre lo han convertido en un hombre de músculos sólidos y corazón tierno.

Recordó el dolor y la furia que sintió, tanto que perdió el apetito, cuando vio a un gato leopardo (Prionailurus bengalensis) herido por una trampa de metal que le rompió el hueso lumbar.

También rememora vívidamente el deleite que le llenaba el corazón al ver el águila que habían rescatado emprender el vuelo hacia el cielo infinito después de recuperarse bajo su cuidado.

Liu tiene una hija pequeña. La suele llevar a visitar a los animales rescatados en la base y espera que ella se convierte en una persona con empatía hacia los animales y respetuosa de toda forma de vida.

Al igual que Liu, la familia del Dr. Yang también han sido aliados importantes en la batalla de la conservación ecológica. La esposa del doctor es miembro de la asociación, mientras su única hija trabaja en otra organización civil centrada en la protección ambiental.

"Siempre tenemos la suerte de observar a través de lentes de cámaras infrarrojas las hermosas imágenes de cómo una familia animal busca alimentos y los comparte", dijo Liu, quien usa ese material visual para convencer a las personas de que dejen de ejercer la caza ilegal o comer animales silvestres.

Dada la arrasadora epidemia de la neumonía COVID-19, causada por el nuevo coronavirus, que presuntamente se originó en el consumo de animales salvajes, Liu sostuvo que las campañas e iniciativas de educación pública que ellos vienen llevando a la práctica tendrán efectos con mayor significado y capacidad de persuasión.

El mes pasado, la Asamblea Popular Nacional, el máximo órgano legislativo del país, decidió prohibir completamente el comercio y consumo ilegal de animales salvajes con el fin de garantizar la seguridad del público.

Esta fue una noticia que dio ánimo al Dr. Yang y sus compañeros.

"Estamos deseosos por un gran paso adelante en la conservacion de la vida silvestre", expresó Yang, quien admitió haber sentido algo de alivio al enterarse de la aprobación de la decisión.

Imagen de un leopardo chino norteño que pasa por delante de una cámara infrarroja instalada en la zona de conservación ecológica del distrito Heshun, al pie de la sierra de Taihang, donde el felino es la cabeza de la cadena alimenticia, pero se encuentra en grave peligro de extinción en las últimas décadas a causa de la pérdida de habitat generada por actividades humanas como la expansión urbana, y por la caza ilegal. (Xinhua/Cortesía de la CFCA)

Los esfuerzos de la asociación han sido reconocidos ampliamente por la sociedad china. En 2015, la entidad estableció un fundo en cooperación con la Asociación de Conservación de Felinos de China (CFCA según sus siglas en inglés), otra institución dedicada al monitoreo y estudio de la vida silvestre del país, especialmente los felinos. Su objetivo es recompensar a los campesinos por sus pérdidas de ganado a causa de los animales salvajes.

Todos los años, los leopardos chinos norteños consumen de 50 a 60 toros o vacas que los habitantes locales dejan pasear libremente por las montañas, lo cual había sido motivo de conflicto entre los depredadores salvajes y los seres humanos.

Actualmente la recompensa ha llegado a incluirse en el presupuesto fiscal del distrito, con un total anual de entre 50.000 y 60.000 yuanes (entre 7.186 y 8.623 dólares).

Por otro lado, con el apoyo de otras organizaciones sin fines de lucro, la asociación ha colocado placas y carteles publicitarios en más de 70 puntos donde frecuentan los animales silvestres con el objetivo de reducir los accidentes de tránsito que cuestan la vida de las especies silvestres.

De igual forma, la Asociación lanzó un programa de protección virtual con el gigante del comercio electrónico Alibaba para recaudar fondos a través de las finanzas virtuales Alipay, buscando inspirar una participación social más amplia de forma innovadora.

"Vale totalmente la pena pasar esta vida mortal convirtiéndome en un pionero al que siguen los demás, hablando por los animales salvajes que no tienen voz y haciendo todo los esfuerzos por ayudarlos", aseguró Yang.

010020070760000000000000011102121388697151