
En la víspera del Año Nuevo chino de 2017, Guipsot (izquierda) celebró con antelación junto a sus dos amigos mexicanos en un restaurante situado en el Antiguo Bund de Ningbo. (Cortesía)
NINGBO, 26 ene (Xinhua) -- La mayoría de los extranjeros considera cocinar "jiaozi" (ravioles) como uno de los rituales más comunes del Año Nuevo Chino. Pero para el mexicano Alfonso Guipsot, residente por más de 5 años de la ciudad costera de Ningbo, que pertenece a la provincia oriental china de Zhejiang, le apetece más la gastronomía local cuyo principal ingrediente sean los mariscos y cuyo sabor particular sea el dulce.
Confiesa que debido a su afición por la cocina, conoce los sabores de los típicos platos locales. "Ningbo es conocida en China por su riqueza de mariscos y me gustan mucho los camarones, ostiones y ostras", describe.
De manera particular se ha llevado una fuerte impresión por pescado de gran tamaño y de sabor salado, bastante parecido al bacalao, que cada año a partir de noviembre se lo prepara con sal y se lo deja secar al sol. Justamente es un plato tradicional durante el Año Nuevo Chino en las zonas costeras de Zhejiang, cuyo nombre en chino significa abundancia y un buen deseo de unidad familiar.
A fines de 2014, Guipsot viajó de Monclova, México (cerca de 18 horas de vuelo) para trabajar en la Corporación de Electrónica Automotriz Preh Joyson de Ningbo como ingeniero de producción. Desde entonces ha celebrado por tres ocasiones el Año Nuevo Lunar y este año no será la excepción.
El primer año que llegó a Ningbo, Guipsot pasó el festival con sus colegas alemanes como si "estuviera en casa" porque uno de sus colegas tenía una novia china y ella preparó un clásico banquete para el festejo, platos como "tangyuan" (bolas de arroz glutinoso con relleno dulce de sésamo) y camarones al alcohol fueron parte de la celebración.
Cada año el mexicano residente en China se acerca más a las tradiciones por esta festividad. "En 2016, el Año del Mono, compré por el internet adornos rojos, lámparas rojas y un peluche de mono", recuerda y añade que preparará otro de rata para este año.

Guipsot (derecha) y su suegra participaron de las celebraciones del Año Nuevo chino en el antiguo pueblo Qiantong el 11 de enero de 2020. (Xinhua/Xi Yue)
Durante su estancia en China se casó y hace 3 semanas nació su hijo en Ningbo. A fines del año pasado, su suegra viajó desde México para reunirse con ellos. "Me gusta que en China sea muy importante la familia, que todos se junten en el Año Nuevo Chino y no importa que tengan que viajar miles de kilómetros", dice Guipsot.
"Es algo que también tenemos en México. La unión familiar es muy importante para nosotros. Creo que es algo que compartimos los mexicanos y los chinos", agrega.
A Guipsot le causa sorpresa la movilización de cien millones de personas hacia sus hogares durante el Año Nuevo chino. Recuerda "en el festival de 2018, fui de vacaciones a México con mi esposa. Desde Ningbo a Shanghai tomamos el tren de alta velocidad y las estaciones estaban llenas de flujos, pero el orden y la organización eran muy buenos".
Hace unos días, Guipsot y su suegra viajaron al antiguo pueblo Qiantong, en el distrito Ninghai de Ningbo y experimentaron en carne propia los rituales del Año Nuevo chino con los lugareños.
Más de cien extranjeros de cerca de 30 países como Rusia, Marruecos, Inglaterra y EEUU también se dieron cita en el lugar, degustaron las comidas típicas como el "niangao", un pastel de arroz glutinoso, y el tofu, vieron la danza de los dragones y aprendieron a escribir coplas antitéticas en carácteres chinos.
Todos los visitantes aunque son de diferentes países y tienen distintas profesiones cada uno ha encontrado su propio lugar en Ningbo. "Ya llevo casi 6 años aquí y encuentro que China está dando la bienvenida a los extranjeros con una actitud cada vez más abierta. Por ejemplo, en Ningbo hay abundantes oportunidades de trabajo con salario atractivo y la vida aquí es tranquila y estable", afirma Guipsot.
A medida que se acerca el Año Nuevo Chino 2020, la familia de Guipsot empieza con la preparación de la cena. "Son principalmente platos chinos como mariscos, jiaozi y tallarines fritos, pero también los combinamos con los sabores mexicanos como el famoso chile jalapeño que he comprado de la plataforma de compras Taobao", sonríe él.















