MEXICO, 20 jun (Xinhua) -- México es una nación hospitalaria con personas que buscan asilo, pero no está abierto a que migrantes lo usen como un país de tránsito, dijo hoy la secretaria de Gobernación (ministra del Interior), Olga Sánchez Cordero.
Tras encabezar un evento por el Día Mundial de los Refugiados, la responsable de la política interna aseguró que México abre sus puertas para acoger extranjeros que quieran integrarse en su sociedad, mas no tiene el fin de ser un país de tránsito.
"México será siempre un país de refugio, un país de asilo, un país hospitalario, sin duda alguna, pero si ellos lo único que pretenden es transitar por nuestro país, eso no es nuestro fin ni será nuestra finalidad", expuso Sánchez Cordero.
El gobierno mexicano ha endurecido medidas desde la semana pasada para contener el ingreso irregular de migrantes por su frontera sur, luego de que el flujo que atraviesa el país hacia Estados Unidos se disparó este 2019 a su mayor volumen en más de una década.
México y Estados Unidos comprometieron el 7 de junio acciones para reducir el flujo que llega a la frontera común, ante los más de 521.000 migrantes centroamericanos que transitaron por territorio mexicano en los primeros cinco meses del año.
Sánchez Cordero afirmó que el número de solicitudes de refugio a México también ha crecido de forma exponencial y refrendó que se mantendrá la reconocida tradición mexicana de brindar asilo, como ha ocurrido en etapas pasadas.
"México está abierto y están sus puertas abiertas para que se queden en nuestro país, para que obtengan un trabajo en nuestro país, para que obtengan visas o permisos de trabajador regional. Estamos, de verdad, ávidos de que ellos se incluyan en la sociedad", manifestó.
No obstante, la funcionaria reiteró que los migrantes deben comprender que no pueden entrar de manera irregular a México.
Aseguró que tienen la opción de solicitar refugio al gobierno, que este año ha recibido peticiones de asilo de casi 24.500 personas, en su mayoría hondureñas.
México y Estados Unidos pactaron el acuerdo migratorio luego de que el presidente estadounidenses, Donald Trump, amenazó con cobrar un arancel general y gradual a los productos mexicanos como medida de presión.









