KUNMING, 2 jun (Xinhua) -- Aunque el empresario surcoreano Jeon Yong-woon todavía no termina de acostumbrarse a la comida local, está decidido quedarse en el suroeste de China durante al menos tres meses, para aprender tanto como pueda de la talla en madera.
Hace dos semanas, Jeon, de 59 años, llegó al distrito de Jianchuan de la provincia de Yunnan para aprender de Duan Sixing, un maestro de la talla en madera estilo Jianchuan, un arte que hace parte de la lista de patrimonio cultural inmaterial de nivel nacional.
"Los maestros de la talla de Jianchuan pueden tallar una tabla común con varias capas de figuras ahuecadas, haciendo que las flores y las aves parezcan vivas", dice Jeon.
Su obsesión comenzó en 2015, cuando él y su esposa china, Wu Zhuorui, fueron a la ciudad natal de esta, Kunming, la capital provincial, y compraron algunas piezas talladas.
"El tallado da vida a la madera", afirma.
De regreso a Seúl, Jeon se inscribió en una clase de tallado. Le llevó años progresar desde un simple principiante a un escultor que puede completar algunos bajorrelieves por sí mismo.
"Alguna vez le conté que el tallado en madera de Jianchuan es muy famoso en China, pero nunca pensé que terminaría viniéndose para acá a estudiarlo", comenta Wu.
Jeon buscó en Internet "Jianchuan" y "tallado en madera" y quedó impresionado cuando vio el trabajo de Duan Sixing.
"Sus tallas son vívidas, delicadas, y más hermosas de lo que podría haber imaginado", afirma.
A pesar de las preocupaciones de su esposa sobre el idioma y los hábitos de vida, Jeon se decidió a convertirse en discípulo de Duan.
Jianchuan tiene muchos talladores de madera que hacen exquisitas obras de todo tipo de figuras, como flores, aves, montañas, dragones y aves fénix, todas las cuales simbolizan, para los chinos, la buena suerte.
La habilidad ha sido transmitida a lo largo de miles de años. Las principales materias primas son la madera de palisandro y el abedul.
"Con la ayuda de las autoridades locales visité a Duan y le expuse mi deseo de aprender de él", cuenta Jeon.
Por estos días, armado con un cincel y ataviado con un delantal, el aprendiz está tallando un trozo de madera de unos 30 cm cuadrados.
"Es necesario utilizar una docena de cinceles de diferentes tamaños, de acuerdo con la complejidad de los patrones", explica. "Los principiantes generalmente necesitan alrededor de una semana para una pieza pequeña como esta, pero Duan solo tarda dos días", señala.
Duan está contento de tener un estudiante extranjero que ha viajado miles de kilómetros solo para aprender de él, y le está enseñando altorelieves ahuecados, una técnica única del tallado en madera de Jianchuan.
"Aunque el tallado de Jianchuan es diferente al coreano en cuanto a herramientas y técnicas, mientras Jeon esté dispuesto a aprender, le enseñaré", asegura el maestro.
Jeon planea presentar a Duan a más coreanos, e incluso quiere invitarle a visitar su país.
"No podemos estancarnos ni tampoco ser demasiado conservadores. Los intercambios internacionales son una ventaja mutua que puede ayudar a la talla de Jianchuan", sostiene Duan.









