(Rusia 2018)ESPECIAL: Miles de mexicanos apoyarán en Rusia a su selección

Spanish.xinhuanet.com   2018-05-27 06:45:12

MEXICO, 26 may (Xinhua) -- Cuando Efraín Salinas mire desde la grada azul de la arena Rostov de Rusia el próximo 23 de junio a las selecciones de México y República de Corea disputar el balón, estará cumpliendo una meta que anhela desde niño: presenciar un partido de su país en la Copa Mundial.

Para el aficionado mexicano, de 39 años, la aventura de Rusia 2018 será la recompensa a más de un año de ahorros, préstamos bancarios y preparativos empujados por la ilusión de asistir a un campeonato, aunque sea a casi 11.000 kilómetros de distancia.

"Desde Estados Unidos 94 me fijé la idea de estar en un Mundial. Después de 24 años voy a poder concretar ese sueño", dijo a Xinhua el habitante de la Ciudad de México, quien trabaja en una agencia de mercadotecnia digital.

Rusia tiene previsto recibir de 20.000 a 25.000 mexicanos durante el torneo de 32 selecciones que tendrá su silbatazo inicial el 14 de junio en la capital Moscú, expuso el tercer secretario y agregado cultural de la embajada rusa en México, Evgeny Zakharov.

El diplomático ruso señaló que la afluencia de turistas mexicanos que visitarán Rusia durante los 31 días que dura la Copa equivale a la que su país recibe, por lo general, en todo un año.

"Este año vamos a recibir esta cantidad de mexicanos solamente en un mes", destacó Zakharov en entrevista con Xinhua.

Los seguidores de la selección mexicana se colocaron como la sexta afición que más boletos para juegos compró entre septiembre, cuando se pusieron a la venta, y abril pasado, por encima de los aficionados chinos, australianos e ingleses, de acuerdo con la Federación Internacional de Fútbol Asociado (FIFA).

En perspectiva, todos los mexicanos que viajarán a Rusia podrían ocupar la mitad de las 45.000 butacas de la arena Rostov, donde la escuadra encabezada por el veterano central Rafael Márquez disputará con República de Corea su segundo partido tras debutar el 17 de junio en Moscú ante la campeona defensora Alemania.

Zakharov dijo que esperan al grueso de visitantes de México en las tres sedes del "Tri" (como se le conoce a la selección mexicana) en la fase de grupos, que se completan con el juego ante Suecia el 27 de junio en Ekaterimburgo, pero confió en que la afición mexicana aproveche para pasear por la bella ciudad de San Petersburgo y otras joyas turísticas rusas.

"Estamos con los brazos abiertos esperando a nuestros amigos mexicanos y de los otros países. Habrá muchos eventos culturales aparte de los deportivos", manifestó.

Efraín hará prácticamente una expedición junto a su esposa Gabriela desde México, al recorrer unos 14.000 kilómetros de distancia en aviones y trenes, porque conocerán Rusia al seguir la misma ruta que la escuadra mexicana dirigida por el colombiano Juan Carlos Osorio, más San Petersburgo.

Detrás del itinerario que durará tres semanas hubo días de estar cazando ofertas de avión y de apresurarse a reservar hospedajes en cuanto se conocieron las sedes de los partidos, en diciembre pasado, para conseguirlos aún con la tarifa regular.

"Por decir algo, en Rostov reservé un hostal por 1.500 pesos (76,7 dólares) por dos noches. El mismo hostal costaba cinco meses después 20.000 pesos (1.023 dólares) por cada noche", explicó.

Obtener entradas también implicó aguardar frente a la computadora el momento en que FIFA liberaba el boletaje en su portal, una tarea en la que Efraín tuvo éxito hasta la cuarta fase de venta, en abril pasado, con algo de suerte ante la alta demanda entre mexicanos.

"Fue caótico el asunto. Estuve a un día de comprarlo en reventa cinco veces más caro", señaló.

El aficionado mexicano tiene asegurado los asientos ante la República de Corea, pero planea buscar afuera de los estadios de Moscú y de Ekaterimburgo boletos para los cotejos contra alemanes y suecos, respectivamente.

La pareja, amante de los viajes, calcula que cada uno gastará en total unos 45.000 pesos (2.300 dólares), monto que proviene de préstamos para la compra de vuelos, ahorros y sacrificios en el presupuesto del hogar.

"A los dos nos gusta viajar y queríamos ir a Rusia, así que el Mundial es también un bonito pretexto para conocer un país tan distinto y hacer amigos allá", agregó Efraín, un fiel seguidor del club Chivas de Guadalajara.

La escuadra mexicana no ha faltado a la Copa del Mundo desde 1994, para quedar en las seis ediciones consecutivas fuera en el partido de octavos de final, algo que se ha convertido prácticamente en una regla que frustra a la afición del "Tri".

Esa barrera no ha impedido que, como será en Rusia, miles de mexicanos de casaca verde, grandes sombreros o disfraz de azteca hayan acompañado al equipo desde las gradas en los campeonatos celebrados en Europa, Africa, Asia o Sudamérica.

Efraín contó que se unió a un "chat" de grupo de mexicanos que irán al Mundial y en éste ha conocido a fanáticos que en Rusia 2018 van por su tercer o cuarto campeonato en fila.

Para el profesor de antropología de la Universidad Iberoamericana, Roger Magazine, la nutrida asistencia de mexicanos parte de una búsqueda de identidad nacional y un entusiasmo por ver a su equipo medirse ante las potencias con la esperanza de festejar una victoria o, al menos, un gol.

Un estudio encontró que en torneos anteriores muchos de los aficionados mexicanos eran connacionales migrantes en Estados Unidos, que miran en los juegos de la selección una oportunidad para acercarse a la identidad mexicana, dijo el experto en entrevista con Xinhua.

"En países como México, y es algo que pasa en muchos países latinoamericanos, cuando el equipo gana es una señal de progreso, de 'vamos a competir con los del primer mundo', pero cuando no gana se señala toda una crisis nacional y no sólo una crisis del fútbol", planteó Magazine.

"Es duro que se juegue tanto en un partido sobre el cual uno no tiene nada de control", agregó.

Efraín no echa campanas al vuelo y sabe que el "Tri" se las verá difícil en esta ocasión para avanzar a la siguiente fase al tener a Alemania y a Suecia en su grupo, pero para él la experiencia de ver a su equipo y pasear por la plaza Roja y otros históricos monumentos vale el esfuerzo.

"Es una pequeña meta cumplida. Platicando con gente que va a ir, la ilusión es por lo menos gritar un gol de México en un partido", agregó.

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(Rusia 2018)ESPECIAL: Miles de mexicanos apoyarán en Rusia a su selección

Spanish.xinhuanet.com 2018-05-27 06:45:12

MEXICO, 26 may (Xinhua) -- Cuando Efraín Salinas mire desde la grada azul de la arena Rostov de Rusia el próximo 23 de junio a las selecciones de México y República de Corea disputar el balón, estará cumpliendo una meta que anhela desde niño: presenciar un partido de su país en la Copa Mundial.

Para el aficionado mexicano, de 39 años, la aventura de Rusia 2018 será la recompensa a más de un año de ahorros, préstamos bancarios y preparativos empujados por la ilusión de asistir a un campeonato, aunque sea a casi 11.000 kilómetros de distancia.

"Desde Estados Unidos 94 me fijé la idea de estar en un Mundial. Después de 24 años voy a poder concretar ese sueño", dijo a Xinhua el habitante de la Ciudad de México, quien trabaja en una agencia de mercadotecnia digital.

Rusia tiene previsto recibir de 20.000 a 25.000 mexicanos durante el torneo de 32 selecciones que tendrá su silbatazo inicial el 14 de junio en la capital Moscú, expuso el tercer secretario y agregado cultural de la embajada rusa en México, Evgeny Zakharov.

El diplomático ruso señaló que la afluencia de turistas mexicanos que visitarán Rusia durante los 31 días que dura la Copa equivale a la que su país recibe, por lo general, en todo un año.

"Este año vamos a recibir esta cantidad de mexicanos solamente en un mes", destacó Zakharov en entrevista con Xinhua.

Los seguidores de la selección mexicana se colocaron como la sexta afición que más boletos para juegos compró entre septiembre, cuando se pusieron a la venta, y abril pasado, por encima de los aficionados chinos, australianos e ingleses, de acuerdo con la Federación Internacional de Fútbol Asociado (FIFA).

En perspectiva, todos los mexicanos que viajarán a Rusia podrían ocupar la mitad de las 45.000 butacas de la arena Rostov, donde la escuadra encabezada por el veterano central Rafael Márquez disputará con República de Corea su segundo partido tras debutar el 17 de junio en Moscú ante la campeona defensora Alemania.

Zakharov dijo que esperan al grueso de visitantes de México en las tres sedes del "Tri" (como se le conoce a la selección mexicana) en la fase de grupos, que se completan con el juego ante Suecia el 27 de junio en Ekaterimburgo, pero confió en que la afición mexicana aproveche para pasear por la bella ciudad de San Petersburgo y otras joyas turísticas rusas.

"Estamos con los brazos abiertos esperando a nuestros amigos mexicanos y de los otros países. Habrá muchos eventos culturales aparte de los deportivos", manifestó.

Efraín hará prácticamente una expedición junto a su esposa Gabriela desde México, al recorrer unos 14.000 kilómetros de distancia en aviones y trenes, porque conocerán Rusia al seguir la misma ruta que la escuadra mexicana dirigida por el colombiano Juan Carlos Osorio, más San Petersburgo.

Detrás del itinerario que durará tres semanas hubo días de estar cazando ofertas de avión y de apresurarse a reservar hospedajes en cuanto se conocieron las sedes de los partidos, en diciembre pasado, para conseguirlos aún con la tarifa regular.

"Por decir algo, en Rostov reservé un hostal por 1.500 pesos (76,7 dólares) por dos noches. El mismo hostal costaba cinco meses después 20.000 pesos (1.023 dólares) por cada noche", explicó.

Obtener entradas también implicó aguardar frente a la computadora el momento en que FIFA liberaba el boletaje en su portal, una tarea en la que Efraín tuvo éxito hasta la cuarta fase de venta, en abril pasado, con algo de suerte ante la alta demanda entre mexicanos.

"Fue caótico el asunto. Estuve a un día de comprarlo en reventa cinco veces más caro", señaló.

El aficionado mexicano tiene asegurado los asientos ante la República de Corea, pero planea buscar afuera de los estadios de Moscú y de Ekaterimburgo boletos para los cotejos contra alemanes y suecos, respectivamente.

La pareja, amante de los viajes, calcula que cada uno gastará en total unos 45.000 pesos (2.300 dólares), monto que proviene de préstamos para la compra de vuelos, ahorros y sacrificios en el presupuesto del hogar.

"A los dos nos gusta viajar y queríamos ir a Rusia, así que el Mundial es también un bonito pretexto para conocer un país tan distinto y hacer amigos allá", agregó Efraín, un fiel seguidor del club Chivas de Guadalajara.

La escuadra mexicana no ha faltado a la Copa del Mundo desde 1994, para quedar en las seis ediciones consecutivas fuera en el partido de octavos de final, algo que se ha convertido prácticamente en una regla que frustra a la afición del "Tri".

Esa barrera no ha impedido que, como será en Rusia, miles de mexicanos de casaca verde, grandes sombreros o disfraz de azteca hayan acompañado al equipo desde las gradas en los campeonatos celebrados en Europa, Africa, Asia o Sudamérica.

Efraín contó que se unió a un "chat" de grupo de mexicanos que irán al Mundial y en éste ha conocido a fanáticos que en Rusia 2018 van por su tercer o cuarto campeonato en fila.

Para el profesor de antropología de la Universidad Iberoamericana, Roger Magazine, la nutrida asistencia de mexicanos parte de una búsqueda de identidad nacional y un entusiasmo por ver a su equipo medirse ante las potencias con la esperanza de festejar una victoria o, al menos, un gol.

Un estudio encontró que en torneos anteriores muchos de los aficionados mexicanos eran connacionales migrantes en Estados Unidos, que miran en los juegos de la selección una oportunidad para acercarse a la identidad mexicana, dijo el experto en entrevista con Xinhua.

"En países como México, y es algo que pasa en muchos países latinoamericanos, cuando el equipo gana es una señal de progreso, de 'vamos a competir con los del primer mundo', pero cuando no gana se señala toda una crisis nacional y no sólo una crisis del fútbol", planteó Magazine.

"Es duro que se juegue tanto en un partido sobre el cual uno no tiene nada de control", agregó.

Efraín no echa campanas al vuelo y sabe que el "Tri" se las verá difícil en esta ocasión para avanzar a la siguiente fase al tener a Alemania y a Suecia en su grupo, pero para él la experiencia de ver a su equipo y pasear por la plaza Roja y otros históricos monumentos vale el esfuerzo.

"Es una pequeña meta cumplida. Platicando con gente que va a ir, la ilusión es por lo menos gritar un gol de México en un partido", agregó.

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