Por José Aguiar
CARACAS, 27 oct (Xinhua) -- Ante una inflación que aumenta vertiginosamente golpeando el bolsillo de los ciudadanos, el presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, decidió hoy, jueves, aprobar el aumento en un 40 por ciento del salario mínimo de los trabajadores y pensionados.
El anuncio fue realizado por el jefe de Estado venezolano durante una transmisión por la estatal Venezolana de Televisión, en la cual aseguró que es el cuarto incremento que realiza en lo que va de año con la finalidad de "proteger el salario de los trabajadores".
La decisión del Ejecutivo, que entrará en vigencia a partir del 1 de noviembre, lleva el sueldo mínimo mensual a 27.091 bolívares (2.709 dólares según la tasa de cambio más baja o preferencial), mientras el bono de alimentación llegará a 63.720 bolívares (6.372 dólares).
En total, a partir del próximo mes el sueldo integral de los empleados públicos y privados será de 90.812 bolívares (9.081 dólares aproximadamente), dijo el dignatario caribeño, para quien "esto logra un récord histórico del 454 por ciento de aumento del ingreso".
Venezuela cuenta en la actualidad con una tasa cambiaria dual: la preferencial, de unos 10 bolívares por dólar, y la flotante, cuyo valor ronda los 600 bolívares por divisa.
La mayoría de los comerciantes en Venezuela usan como referencia de cambio el último mecanismo para estipular los precios a los productos que expenden, mermando así la posibilidad de acceso a estos, debido a los altos costos.
En ese contexto, el Centro de Documentación y Análisis (Cenda) informó en días pasados que la Canasta Alimentaria Familiar se elevó al cierre de agosto a 405.452 bolívares (unos 675,73 dólares, según la tasa de cambio Divisa Complementaria-Dicom).
A pesar de que Maduro defiende que incrementar continuamente el salario es la forma apropiada de combatir la "inflación inducida" y garantizar la calidad de vida a los ciudadanos, algunos sectores sostienen que sólo empeora los niveles inflacionarios.
Según señaló el pasado mes de enero el Banco Central de Venezuela (BCV), la inflación en 2015 cerró en un 180,9 por ciento, mientras el Fondo Monetario Internacional (FMI) estima que este 2016 llegue a 720 por ciento.
Tras el anuncio realizado por Maduro, el presidente de la encuestadora Datanálisis, Luis Vicente León, crítico al gobierno socialista, afirmó que "la solución de la inflación no es aumentar salarios. Eso es una consecuencia. Hay que aumentar oferta y confianza, que necesita realidad".
A través de su cuenta en la red social Twitter, el experto sostuvo que sería "más útil y serio" que la administración venezolana anuncie una "política económica racional con la que pretende evitar que haya que incrementar salarios".
"Si la inflación se desborda espeluznantemente, claro que hay que subir salarios, pero ni resuelve el problema y ni es para sentirse orgulloso", indicó Luis Vicente León, tras lo cual refirió que la medida económica adoptada sólo genera una "ilusión monetaria".
Sin embargo, el jefe de Estado venezolano asegura que los incrementos que realiza tienen como propósito "hacerle la guerra" a los factores empresariales de derecha, a los cuales atribuye un boicot económico contra su gestión para debilitarlo.
Desde enero, cuando aprobó el Decreto de Emergencia Económica, inició el impulso de diversos sectores productivos, con lo que pretende independizarse de la economía rentista y, además, garantizar los productos de primera necesidad a los venezolanos que hoy sufren escasez de alimentos y medicinas.
En ese orden, creó los Comités Locales de Abastecimiento y Producción (CLAP), mecanismo mediante el cual busca distribuir casa por casa rubros de consumo y de uso personal a "precios justos", y, posteriormente, activó el plan cívico-militar Gran Misión de Abastecimiento Soberano (GMAS).
Maduro, quien celebra que durante el gobierno socialista se han realizado 35 aumentos salariales, defiendió que seguirá adelante con la protección de los empleados públicos y privados, y de los pensionados, por lo que realizará los aumentos "que sean necesarios".









