Por René Quenallata Paredes
LA PAZ, 18 sep (Xinhua) -- El 60 por ciento de las denuncias por discriminación y racismo en Bolivia se distribuye entre ministerios, justicia y acusaciones particulares, mientras que 40 por ciento pertenece al ámbito de la educación, según un informe del Viceministerio de Descolonización.
Las denuncias en el ámbito educativo se generan en espacios como escuelas, universidades e institutos de enseñanza.
El viceministro de Descolonización, Félix Cárdenas, afirmó en contacto con la prensa en la ciudad de La Paz estar "alarmados por las denuncias de discriminación y racismo en los centros educativos, porque se supone que en ese ámbito es donde se imparten enseñanzas para evitar este tipo de transgresiones penadas por ley".
El 8 de octubre próximo se cumplen en Bolivia seis años de la promulgación de la Ley Contra el Racismo y Toda Forma de Discriminación (conocida como Ley No. 045).
Dicha norma se promulgó en 2010 con el objetivo de establecer mecanismos y procedimientos para la prevención y sanción de actos de racismo y toda forma de discriminación, en el marco de la Constitución Política del Estado y tratados internacionales de derechos humanos.
A partir de su promulgación, el Viceministerio de Descolonización, registró 1.000 denuncias a través de la Dirección Nacional de Lucha Contra el Racismo y Discriminación.
La mayoría de estas denuncias terminó en "conciliaciones expeditas", mientras que otras se retiraron "por aburrimiento" en los procesos cuando fueron remitidos al Ministerio Público.
Entre las entidades del Estado, el Ministerio de Salud es el que tiene más denuncias.
El Viceministerio de Descolonización optó por recibir denuncias confidenciales, al guardar la identidad del denunciante y el denunciado hasta investigar y establecer sanciones para los responsables.
Los casos resueltos representan al mismo tiempo un menor porcentaje, muchas veces por falta de acompañamiento de la justicia, según ha reconocido la Dirección Nacional de Lucha Contra el Racismo y Discriminación.
A su vez, el Comité Nacional Contra el Racismo y Toda Forma de Discriminación resolvió que tanto las Fuerzas Armadas como la policía boliviana adecuarán sus estatutos internos de acuerdo con la ley, que sanciona todo tipo de discriminación en el país sudamericano.
El director general de este Comité, Leoncio Gutiérrez, explicó a Xinhua que desde la aprobación de la ley en la materia la población dejó de tener "miedo" para denunciar ese tipo de hechos.
Admitió, no obstante, que las denuncias por casos de discriminación crecen cada año, aunque las resoluciones aún son inferiores, que en muchos casos no llegan ni al 30 por ciento.
"Lo cierto es que con la ley se ha generado un proceso de empoderamiento social, es decir, una sensibilización sobre la norma que puede ser utilizada para hacer respetar sus derechos y denunciar actos de discriminación", aseveró.
Antes de la vigencia de la norma (2010), solamente existían 32 denuncias sobre racismo y discriminación en Bolivia, según la Dirección Nacional de Lucha Contra el Racismo y Discriminación.
Para Gutiérrez, los datos estadísticos de denuncias de racismo muestran que los casos han crecido, porque la gente se "ha empoderado" y asume que puede evidenciar estos hechos.
Las denuncias registradas son por agresión verbal, denegación de un servicio, apariencia (física), grado de instrucción, género, procedencia, identidad cultural, ideología, edad, discapacidad, religión y orientación sexual, además de acoso laboral.
Lamentó que los casos se den en el ámbito educativo, por lo que anunció campañas permanentes en unidades educativas para evitarlos, pues por ser instancias formativas más adelante pueden reproducirse de forma peligrosa en otros ámbitos.
Por su parte, la representante del Observatorio de Racismo y Discriminación de la Universidad de la Cordillera, Bethel Núñez, expresó que la ley en la materia no ha logrado tocar estructuras históricamente racistas y discriminatorias.
Entre estas estructuras están las instituciones militares y de policía, además de entidades públicas, instancias donde se producen más casos de discriminación y racismo con el 60 por ciento del total de los reportados.
"Es preocupante que se den más casos de discriminación y racismo en las instituciones públicas, donde se ha instruido incluso reglamentos para enfrentar estos flagelos", manifestó.
Agregó: "Pero es más preocupante que el 40 por ciento (restante) se de en el ámbito educativo", comentó.
Núñez sostuvo que la discriminación más recurrente y denunciada en Bolivia se relaciona con la orientación y la diversidad en cuanto a preferencias sexuales, lo que constituye un aspecto lamentable, al sumar el 20 por ciento del total de casos.









