BRASILIA, 30 ago (Xinhua) -- La sesión final del "impeachment" (juicio político) contra la presidenta suspendida de Brasil, Dilma Rousseff, en que los senadores expresan su posición previa a la votación programada para la mañana del miércoles, ha transcurrido en la noche del martes prácticamente sin manifestantes en las inmediaciones del Congreso.
Cerca de 300 personas se acercaron al lado izquierdo de la Esplanada de los Ministerios, reservada para los manifestantes contrarios al juicio político, mientras que sólo 100 personas favorables a la destitución se ubicaron del lado derecho.
El escenario es muy diferente al prometido por los movimientos sociales aliados a Rousseff, que se habían comprometido a reunir 30.000 personas para presionar a los parlamentarios.
En la noche del lunes, cuando Rousseff realizó su defensa ante el Senado, cerca de 3.500 simpatizantes de la mandataria efectuaron un acto frente al Congreso.
Manifestaciones contrarias al "impeachment" se llevaron a cabo este martes en Sao Paulo, Río de Janeiro, Fortaleza y Porto Alegre, con convocatoria también reducida.
El presidente del Supremo Tribunal Federal (STF), Ricardo Lewandowski, adelantó que suspenderá la sesión en el Senado esta noche para evitar que avance en la madrugada, por lo que la votación final deberá ser realizada el miércoles por la mañana.
El pasado 12 de mayo, Rousseff fue apartada provisionalmente de su cargo por 180 días y en su lugar asumió el vicepresidente Michel Temer, del Partido del Movimiento Democrático Brasileño (PMDB).
En caso de que la presidenta sea destituida, Temer completará el mandato hasta finales de 2018 y Rousseff no podrá ejercer la función pública por un período de ocho años.
En el juicio político serán necesarios los votos de dos tercios del total de 81 senadores (54 votos) para la destitución definitiva de la mandataria.
Si sus adversarios no suman ese número de votos, Rousseff será absuelta, retomará la presidencia inmediatamente y el proceso será archivado.









