CARACAS, 21 jul (Xinhua) -- La canciller venezolana Delcy Rodríguez dijo hoy que el crimen organizado, el paramilitarismo y el narcotráfico afectan el comercio con Colombia y la moneda venezolana.
"El crimen trasfronterizo, el paramilitarismo y el narcotráfico afectan el comercio binacional y la moneda venezolana, así como el diferencial de precios y el comercio lícito y formal, que ha sido prácticamente sustituido por el contrabando de extracción", afirmó.
En la ciudad colombiana de Cúcuta, limítrofe con Ureña, en el estado Táchira, hay casas de cambio paralelas que afectan la paridad cambiaria con respecto al bolívar, en conjunto con el portal Dolar Today, que toma la nominación diaria sobre la base de una cotización establecida en dichas casas, al margen del Banco Central de Colombia.
Estas casas de cambio operan sobre la base de la Resolución número 8, aprobada por el entonces presidente Andrés Pastrana el 5 de mayo de 2000, en la cual quedaron prácticamente legalizados esos centros de cambio paralelo.
Desde el encuentro entre ministros venezolanos con representantes de Colombia para tratar los asuntos fronterizos, la canciller señaló que los gobiernos de ambas naciones solicitaron a la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL), un trabajo técnico para analizar el tema económico, financiero y comercial en la frontera.
"La Misión para una Frontera de Paz abordará permanentemente y a profundidad, la situación binacional y los planes conjuntos de trabajo que se emprenderán coordinadamente para normalizar la relación con el país vecino, Colombia", aseguró la canciller venezolana.
Los gobiernos de Venezuela y Colombia trabajan para abrir de forma definitiva la frontera, que está cerrada desde el 19 de agosto de 2015 por decisión del presidente Nicolás Maduro, tras un presunto ataque paramilitar a tres efectivos de la Fuerza Armada Nacional Bolivariana (FANB) en la región limítrofe.
Durante julio, en dos fines de semana consecutivos, Venezuela autorizó el cruce peatonal en la frontera hacia Colombia por el puente internacional Simón Bolívar, ubicado en la localidad San Antonio del Táchira (oeste), sin ningún tipo de restricciones para quienes desearan cruzar hacia la ciudad de Cúcuta.
La medida tomada por el gobierno venezolano respondió a que el 5 de julio un grupo de unas 500 mujeres vestidas con prendas blancas, trató de romper un cordón militar para cruzar hacia Cúcuta bajo el argumento de adquirir productos que no se consiguen en Venezuela.
Según autoridades colombianas, al menos 130.000 venezolanos cruzaron la frontera, principalmente desde las localidades de Ureña y San Antonio del Táchira, para adquirir productos que escasean en Venezuela.









