SANTIAGO, 6 abr (Xinhua) -- La presidenta chilena Michelle Bachelet afirmó que no hay nadie cercano a ella que haya recibido sobornos, en relación al caso SQM, durante una entrevista a una televisora de Estados Unidos la semana pasada, pero que se difundió hoy.
Esta es la primera vez que la presidenta habla del tema desde que se conocieron los casos de políticos chilenos que aceptaron dinero para sus campañas electorales en 2013 por parte de SQM (empresa privada dedicada a extraer y procesar litio en el norte de Chile).
Bachelet aseguró que cualquier persona con una acusación de ese tipo "tiene que responder ante la justicia", e insistió en que personas de su entorno nunca han recibido sobornos por parte de esa compañía.
SQM es una de las empresas más involucradas en los sobornos, al entregar dinero de forma irregular o ilegal a numerosos candidatos de la oficialista Nueva Mayoría, con la excepción del Partido Comunista y otros pequeños, así como a congresistas de la derecha.
En entrevista con una televisora de Estados Unidos, durante su reciente viaje a Washington para asistir a la Cumbre Nuclear, Bachelet dijo que "en Chile la justicia y las instituciones funcionan".
"Lo primero es que no hay nadie cercano a mí que haya recibido sobornos", dejó en claro.
Bachelet hizo énfasis en que "eso significa cohecho y no hay nadie que yo conozca cercano a mí que sea acusado de cohecho".
La presidenta sostuvo que "más allá de eso, cualquier persona en Chile que pueda tener una acusación de esa naturaleza va a responder ante la justicia".
"Eso es lo importante, no importa si es alguien de la oposición o cercano al gobierno que yo presido. Lo importante en Chile es que la justicia funciona, las instituciones funcionan y que si alguien ha cometido algún delito va a tener que responder", expresó.
La mandataria también se ha visto afectada por el caso judicial de su nuera, Natala Compagnon, una de las dueñas de la empresa Caval, la cual compró terrenos en la cercana ciudad de Rancagua por unos 6,5 millones de dólares y los vendió al doble.
Esa operación, que aún investiga la justicia, afectó al gobierno porque su hijo, Sebastián Dávalos, era entonces director del Sector Cultural del Palacio de La Moneda y debió renunciar, aunque no tuvo que ver directamente con la operación comercial.
Según observadores locales, ese hecho ocurrió cuando Bachelet estaba de vacaciones y el gobierno no enfrentó adecuadamente el escándalo, provocando la salida del entonces ministro del Interior, Rodrigo Peñailillo.









