MADRID, 4 mar (Xinhua) -- El secretario general del Partido Socialista Obrero Español (PSOE) y aspirante a la Presidencia del Gobierno español, Pedro Sánchez, perdió hoy su debate de investidura en el Congreso de Diputados, en su segundo intento, con 131 votos a favor y 219 en contra.
El resultado de la votación de este viernes, realizada de forma individual y en voz alta por cada diputado, sólo sumó un voto más, frente al debate anterior, luego de que la diputada de Coalición Canaria, Ana Oramas, quien el miércoles pasado se abstuvo, se pronunció a favor.
Pedro Sánchez obtuvo el respaldo de los parlamentarios del PSOE, Ciudadanos, Nueva Canarias y Coalición Canaria, que suman un total de 131 diputados.
Por el contrario votaron en contra 219 diputados, Partido Popular (PP), Podemos y sus confluencias políticas, independentistas como Esquerra Republicana, Democracia i Libertad, Partido Nacionalista Vasco, así como Izquierda Unida-Unidad Popular, EH Bildu, Compromís, Foro Asturias y Unión del Pueblo Navarro.
En esta segunda votación, según establece la Constitución española de 1978, bastaba con tener más votos a favor que en contra para ser investido presidente del Gobierno frente a la mayoría absoluta que exigía la primera votación del miércoles, es decir, con mayoría simple era suficiente.
De esta forma, al perder la votación, Pedro Sánchez sale derrotado del debate de investidura que le encargó el rey Felipe VI cuando le propuso como aspirante a la Presidencia del Gobierno, tras realizar dos consultas con los representantes de los grupos parlamentarios.
Asimismo, es la primera vez en toda la democracia española que un candidato a la Presidencia del Gobierno pierde un debate de investidura, ya que todos los anteriores consiguieron ser elegidos en primera votación por mayoría absoluta o en segunda votación por mayoría simple.
Los únicos aspirantes que habían necesitado una segunda votación para ser investidos fueron el centrista Leopoldo Calvo Sotelo en 1981 y el socialista José Luis Rodríguez Zapatero en 2008.
Sin embargo, Pedro Sánchez era el tercero en llegar a esta situación pero se convierte en el primero y el único, de momento, que se presenta a un debate de investidura y lo pierde en ambas votaciones.
La Constitución española establece un plazo de dos meses para que se presenten nuevos candidatos y si el 3 de mayo no hay un nuevo presidente del Gobierno, el artículo 99,5 de la Carta Magna obliga a disolver automáticamente las cortes generales y convocar nuevas elecciones generales, las cuales se celebrarán el 26 de junio.
Al terminar la votación, Sánchez aseguró que seguirá trabajando por conseguir una mayoría, al señalar que el PP y Podemos bloquearon el acuerdo y que el líder de este último partido, Pablo Iglesias, traicionó a sus votantes.
En su intervención en el debate previo a la votación, el líder socialista ya estaba consciente de lo que iba a ocurrir, pero lanzó una última llamada a Podemos.
"No esperemos más, voten sí al cambio", les exigió tras defender que su proyecto de gobierno "del bien común" es la "única alternativa a la España de la injusticia y la desigualdad", pero luego, tras la votación el líder socialista culpó a Podemos de su fracaso y lo mismo culpó al PP.
Por su parte, el presidente del Gobierno en funciones, Mariano Rajoy, aseguró que nada de lo que ha ofrecido Pedro Sánchez es lo que España se merece y necesita.
"Su fiesta ha llegado al final; usted ha perdido las elecciones, ha perdido esta investidura, nos ha hecho perder a todos el tiempo; ha generado falsas expectativas y las ha defraudado. Ha puesto las instituciones al servicio de su supervivencia", reiteró Rajoy.
Ciudadanos, PSOE, PP y Podemos mantuvieron este viernes sus posiciones enfrentadas, lo cual hace presumir la dificultad de futuros pactos y entendimientos que provocará elecciones anticipadas, dicen los analistas.
Durante los dos meses próximos algún candidato deberá buscar apoyos, pero la pregunta que se hacen los expertos es si el rey español, Felipe VI, convocará una nueva ronda de consultas, un asunto que no especifica la Constitución.









