SANTIAGO, 29 ene (Xinhua) -- La presidenta chilena Michelle Bachelet dijo hoy sentirse dolida por la formalización de su nuera, Natalia Compagnon, quien quedó en arraigo nacional y firma mensual por delitos tributarios y soborno tras un polémico negocio.
"He querido hablar porque éste es un caso que ha concentrado la atención de la gente, que espera, sin duda, que la Justicia actúe con imparcialidad en este y en otros casos", explicó la mandataria.
"Desde el corazón quiero decir que han sido tiempos difíciles para mí y para mi familia, muy dolorosos y que me han afectado profundamente", confesó.
"Es un sentimiento humano normal, pero eso no me ha nublado ni por un minuto de lo que son mis responsabilidades como presidenta de la República y como jefa de Estado", remarcó.
La esposa de Sebastián Dávalos, hijo de la mandataria Bachelet, es acusada por declaraciones de impuesto falsas y la incorporación en la contabilidad de la sociedad de facturas "ideológicamente" falsas a nombre de su empresa.
La acción judicial, que es extensiva a otras 12 personas, se centra en las actividades financieras de la empresa Caval, cuyo 50 por ciento pertenece a Compagnon y donde figura como ejecutivo su esposo.
La nuera de la mandataria declaró además en diciembre pasado, en calidad de imputada, por su posible participación en los delitos de violación de secreto, negociación incompatible y cohecho, informaron fuentes judiciales.
Dávalos y Compagnon son investigados por el Ministerio Público tras un polémico negocio de especulación inmobiliaria, en el cual presuntamente se cometieron los delitos de tráfico de influencia y enriquecimiento ilícito.
La pareja gestionó a través de su empresa Caval un crédito por unos 13 millones de dólares ante Andrónico Luksic, unos de los dueños del Banco de Chile, el principal del país.
Los cuestionamientos surgieron porque la microempresa tramitó un préstamo que excede el monto de 3.000 dólares que informó como activos, el cual se aprobó días después de la elección de Bachelet como presidenta en 2013.
El dinero del préstamo se destinó a un negocio inmobiliario que dejó a la pareja unos seis millones de dólares en utilidades y sobre el cual también pesan dudas respecto a un eventual uso de información privilegiada.
Ante el revuelo que desató el caso, Dávalos renunció en 2015 a su puesto como director Socio Cultural de la Presidencia, una función similar a la de primera dama.
El negocio ventilado por la prensa en febrero del año pasado derrumbó la popularidad de la jefa de Estado a niveles mínimos históricos y se sumó al cuestionamiento al conjunto de dirigentes del oficialismo de centroizquierda y la oposición de derecha, por casos de corrupción.
"Los chilenos demandan y merecen igualdad de oportunidades y derechos, y eso también incluye igualdad ante la ley", dijo Bachelet este viernes.
La mandataria agregó seguirá trabajando para hacer de Chile "un país más equitativo, más justo y más digno para todos, y de eso los chilenos pueden tener confianza".









