CARACAS, 26 ene (Xinhua) -- El nuevo escenario que atraviesa América Latina con la victoria de la derecha en determinados espacios políticos, erige una preocupación para los gobiernos progresistas, quienes han destacado la necesidad de actuar con "respeto" para mantener la integración regional.
El presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, manifestó su inquietud ante esta situación, por lo que durante la IV Cumbre de la CELAC, que inicia este 27 y culmina el próximo 29 de enero, propondrá una agenda de "respeto" para evitar una eventual desintegración.
"Han roto las reglas del juego (derecha). Deben reponerse las reglas de juego en base a un gran diálogo, esto lo voy a proponer en la CELAC (Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños). Voy con todo ... nadie me va a callar", aseveró Maduro.
Al respecto, el analista internacional Sergio Rodríguez Gelfenstein indicó a Xinhua que la CELAC "tiene un reto permanente" con relación a los hechos políticos acaecidos durante los últimos meses, lo que, a su juicio, incrementa su desafío para "mantener la unidad a pesar de las diferencias".
Desde su creación en el año 2011, la CELAC no había experimentado cambios significativos en materia política al sur del continente, como fue el caso del triunfo del derechista Mauricio Macri en las presidenciales de Argentina el pasado 22 de noviembre de 2015.
Tras asumir funciones, el nuevo mandatario se ha encargado de atacar diplomáticamente al gobierno de Venezuela que, con el impulso del fallecido presidente Hugo Chávez (1999-2013) y ahora de Nicolás Maduro, es uno de los principales estados promotores de la integración latinoamericana.
En reiteradas oportunidades, el nuevo mandatario argentino ha expresado públicamente su "preocupación" por las supuestas violaciones de los derechos humanos a los políticos procesados por la justicia venezolana, acusados de promover acciones violentas.
Según expresó Rodríguez Gelfenstein, "cuando los procesos políticos dependen de elecciones y no hay avances políticos fundamentales que solidifiquen el hecho integracionista", se corre el riesgo de que se hagan cargo las élites de derecha que prefieren otros mecanismos de supuesta integración e intercambio.
Uno de los elementos que juegan un rol fundamental en este escenario son los intereses de Estados Unidos, que busca influir en las administraciones gubernamentales con el propósito de lograr el debilitamiento de los mecanismos que se niegan a seguir sus directrices.
Por ejemplo, América Latina quedó marcada por adherirse en décadas pasadas a las normativas de Estados Unidos, impuestas a través de mecanismos imperiales y tratados de libre comercio.
"Yo siempre digo que la resistencia entre la integración europea y la integración latinoamericana, es que la europea se hizo con (la aprobación) de Estados Unidos, pero la nuestra no, la nuestra choca con la fase desintegradora de Estados Unidos", afirmó el especialista.
Toda esta fase que se vive en la región, podría obedecer a lo que Rodríguez Gelfenstein calificó como el "permanente reto desintegrador" que deben enfrentar los nacientes mecanismos de unificación como son la CELAC y la Unión de Naciones Suramericanas (Unasur).
De hecho, el presidente Nicolás Maduro aseguró en días pasados, que los líderes de "derecha que existen en América Latina están alebrestados (alborotados) y no han entendido el mensaje claro que el comandante (Hugo) Chávez impulsó para fundar Unasur y la CELAC".
Para evitar los avances "imperiales" contra Latinoamérica, el presidente Maduro ha convocado a los movimientos sociales y a los líderes políticos de izquierda del hemisferio a "estudiar los temas de estrategia y la combinación de formas de lucha, y las vías para acceder al poder público".
En entrevista a la multiestatal Telesur, con sede en Caracas, Venezuela, el canciller ecuatoriano Ricardo Patiño aseguró que la CELAC es el mecanismo adecuado para discutir los temas de interés para la región, mientras que la Organización de Estados Americanos (OEA) debe ser reemplazado.
"Yo creo que independientemente del signo político que albergue un nuevo gobierno, sean de izquierda, de centro o de derecha, la unidad por la integración es fundamental. Yo creo que a nadie se le va a ocurrir plantear dividir a nuestra región", dijo el diplomático ecuatoriano.
Agregó que el objetivo "superior" que predomina en la CELAC es el de la "integración y la unidad", como único medio para lograr un mejor desarrollo con base en las experiencias de gestiones de los gobiernos que la integran.
Esa visión es ratificada por el internacionalista Rodríguez Gelfenstein, quien apuntó que los mecanismos de integración latinoamericana deben persistir "a pesar de las diferencias" políticas, tal como sucede en los bloques africanos, asiático y europeo.
Aunque durante los últimos meses se han registrado giros inesperados en la política regional, "es siempre importante resaltar las cosas positivas", especialmente al considerar que se trata de un encuentro latinoamericano y caribeño que se pudo concretar luego de 200 años de lucha emancipadora.









