Por René Quenallata Paredes
LA PAZ, 22 ago (Xinhua) -- Los efectos del fenómeno climático de El Niño, que se manifiestan con sequías y lluvias, serán más intensos en diciembre de 2015 y enero de 2016, y prevé ser uno de los más fuertes de los últimos 60 años en Bolivia, según el foro internacional "Perspectivas Climáticas para el Oeste de Sudamérica", realizado en La Paz.
El foro reunió durante tres días (18, 19 y 20 de noviembre) a expertos en meteorología de Chile, Colombia, Ecuador, Perú, Venezuela y Bolivia, quienes intercambiaron información y experiencias sobre el fenómeno climático y elaboraron conclusiones del encuentro.
El viceministro de Medio Ambiente y Agua, Gonzalo Rodríguez, explicó a Xinhua que los expertos de seis países pronostican que este fenómeno tendrá mucha intensidad, por lo que se han asumido acciones para enfrentar sus incidencias.
"Este evento de El Niño podría catalogarse entre los cuatro más intensos de los últimos 60 años. Según los pronósticos globales alcanzaría su máximo nivel en ese trimestre: noviembre, diciembre y enero (2015-2016)", indica el documento elaborado por expertos.
Los niveles de precipitación en el país estarán por debajo de lo normal (sequía) en el Chaco y parte del altiplano, pero por encima de lo normal (lluvia en exceso) en el Chapare y llanos orientales.
De acuerdo con los expertos, el déficit y exceso de lluvias podría provocar impactos en sectores específicos como la agricultura por la falta de agua. También desastres naturales, enfermedades, cortes de energía y otros.
Para enfrentar esta situación, el gobierno elaboró el Plan de Emergencia con el que se tiene previsto movilizar a seis ministerios e invertir 104 millones de bolivianos.
El plan será ejecutado por los ministerios de Salud, Desarrollo Rural, Medio Ambiente, Planificación, Desarrollo Productivo y Defensa.
De acuerdo al plan, con el presupuesto definido se prevé atender a unas 100.000 familias damnificadas, 200.000 hectáreas de cultivos, y garantizar la vacunación de 1,4 millones de ganado vacuno y camélido.
El plan garantizará el suministro de agua, el resguardo de la salud pública, el equilibrio productivo, la preparación de ayuda humanitaria y el apoyo al empleo de afectados.
DICIEMRBE Y ENERO
El jefe de Servicios Climáticos del Centro de Información para la Investigación del Fenómeno de El Niño (CIIFEN), Juan José Nieto, comentó que la región sufre los efectos del fenómeno climático ya desde 2014.
"Se espera que este fenómeno llegue a su máximo esplendor en diciembre de este año y enero de 2016. Además, los pronósticos prevén que se extenderá hasta mediados de 2016", explicó.
Este criterio fue refrendado por el viceministro de Defensa Civil, Óscar Cabrera, quien dijo que en esos dos meses se presentará el máximo impacto del fenómeno de El Niño, en el país, para cuya contingencia el gobierno lo tiene preparado.
"Según las previsiones de parte de los pronósticos se dice que el máximo nivel que podrían llegar los efectos del fenómeno de El Niño es a partir de diciembre y enero", agregó.
La autoridad recordó que para cualquier contingencia el gobierno se encuentra preparado, en el marco del Plan Nacional de Emergencia diseñado para la gestión 2015 -2016, que movilizará a seis carteras de Estado con un presupuesto que asciende a 103,8 millones de bolivianos.
Ese plan tiene el objetivo de garantizar el suministro de agua, resguardar la salud pública, mantener el equilibrio productivo, preparar ayuda humanitaria y apoyar al empleo.
MUNICIPIOS AFECTADOS
El gobierno estructuró líneas de acción del Plan Nacional de Emergencias que está activo para enfrentar el fenómeno climático El Niño que se pronostica castigará con riadas y sequía a varias regiones del territorio nacional, la misma que contempla la afectación a 51 municipios con inundaciones y 59 con sequías.
"La magnitud estimada de afectación en el territorio nacional como consecuencia del fenómeno El Niño, durante el periodo 2015 y verano del 2016, hace visible las condiciones de exposición y vulnerabilidad de la población donde se tiene 51 municipios con excesos esto podría manifestarse con inundaciones y 59 municipios con déficit que tiene una directa relación con sequias", señala el documento.
Aunque el viceministro Cabrera aclaró que el dato de municipios no se refiere a una afectación generalizada, pero también reflejar que la dinámica del fenómeno puede incrementar en la incidencia a una mayor cantidad de municipios.
Por consiguiente existe el factor de alto riesgo de 10 por ciento al 15 por ciento como damnificados, análisis que conlleva a deducir que existen entre 100 mil y 150 mil familias con posible afectación directa.
Adelantó que al menos 51 municipios que corresponden al trópico de Cochabamba (centro) y que se hallan alineados al norte de Santa Cruz (este), La Paz (oeste), Beni (noreste) y Pando (norte) serán afectados por inundaciones.
En la otra vereda, según Ferreira, 59 entidades territoriales municipales que se concentran en el altiplano, los valles y el chaco cruceño y chuquisaqueño, sufrirán con mayor fuerza las consecuencias de la sequía.
En el ámbito logístico, el ministro anticipó que el plan de emergencia por lluvia incluye la disponibilidad de 55 helicópteros y cuatro aviones, dos Hércules y dos Cessna, para evacuar damnificados y trasladar ayuda humanitaria a zonas afectadas.
Además, dijo que los ministerios de Salud, de Medio Ambiente, de Desarrollo Rural, de Planificación y las Fuerzas Armadas atenderán las emergencias por sequía, lluvia o granizadas que se registren en el país.









