
El ojo de "Erika" entró a República Dominicana la mañana de viernes por la provincia La Altagracia, en el extremo este del país.
En esa región se encuentra Punta Cana, el principal destino turístico nacional, pero el jefe del Cuerpo Especializado de Seguridad Turística, general Juan Torres Robiou, conformó este sábado que ningún turista resultó afectado.
Los fuertes vientos del fenómeno derribaron árboles y postes de electricidad en Santo Domingo, lo cual dejó sin luz durante varias horas a gran parte de la ciudad.
Las intensas lluvias inundaron también varios sectores de la capital y de ciudades de cinco provincias del sur y este dominicanos, las regiones más afectadas según afirmó este sábado el director de la Defensa Civil, mayor general Rafael de Luna.
Sin embargo, el ministro de Obras Públicas, Gonzalo Castillo, tras un recorrido por el sur del país, dijo que los daños causados por la tormenta "fueron de poca importancia en esa zona".
La Oficina Nacional de Meteorología (Onamet) descontinuó hoy los avisos de condiciones de tormenta tropical, y señaló que se espera una notable mejoría en las condiciones del tiempo en las próximas horas.
Además, las operaciones en los aeropuertos del país volvieron a la normalidad.
Pese a la emergencia que suscitó el fenómeno, las intensas lluvias registradas en las últimas horas elevaron los niveles de las dos más importante presas del país, sumido en una grave y extensa sequía que afecta a toda la región del Caribe.
"La tormenta 'Erika' ha causado más beneficios que problemas, y nos ha dejado agua suficiente para los próximos meses", afirmó este sábado Alejandro Montás, director general de la Corporación del Acueducto y Alcantarillado de Santo Domingo (CAASD), organismo encargado de administrar el abastecimiento de agua potable a la capital dominicana.
A su paso por las Antillas, la quinta tormenta de la temporada causó inundaciones y deslizamientos que dejaron al menos 20 muertos en Dominica, además de decenas de desaparecidos.
Varias islas de la región como Antigua y Barbuda, Santa Lucía, Bardados y Trinidad y Tobago se movilizaron para asistir a Dominica en este "desastre de proporciones épicas", según el primer ministro dominiqués Roosevelt Skerrit.
En Puerto Rico, las autoridades suspendieron casi un centenar de vuelos y cerraron los puertos debido a la proximidad de la tormenta, en tanto el gobernador de la isla, Alejandro García Padilla, exhortó a la población a estar alerta.
El gobierno de Haití, por su parte, informó sobre la muerte de cuatro personas en un accidente vial y de evacuaciones en zonas del sur y suroeste de ese país.
El último reporte del Centro Nacional de Huracanes (CNH) ubicó el centro de "Erika" a las 13:30, hora GMT, en la latitud 21,5 Norte, longitud 75,9 Oeste, a 420 kilómetros al sur-suroeste de Nassau, capital de las Bahamas, convertido ahora en depresión tropical con vientos máximos sostenidos de 35 kilómetros por hora (kph) y una velocidad de desplazamiento de 35 kph.
La temporada de huracanes se inició el pasado 1 de junio y concluirá el 30 de noviembre.
Un huracán (o ciclón) es un sistema de baja presión cuyos vientos provocan intensas lluvias y tormentas eléctricas.
La formación más débil se llama depresión tropical y alcanza los 62 km/h, le sigue la tormenta tropical, con vientos de entre 63 kph y 117 kph, y el huracán, que es llamado así cuando supera los 118 kph.















