Especial: Cempasúchil de Xochimilco, tradición familiar que tiñe de naranja el Día de Muertos en capital mexicana | Spanish.xinhuanet.com

Especial: Cempasúchil de Xochimilco, tradición familiar que tiñe de naranja el Día de Muertos en capital mexicana

spanish.news.cn| 2026-10-25 04:14:15|
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Por José Gabriel Martínez y Pool Contreras

MÉXICO, 24 oct (Xinhua) -- En los campos de San Gregorio Atlapulco, uno de los pueblos originarios de la alcaldía Xochimilco, al sur de la capital mexicana, el productor Fredy Xolalpa cuida unas 100.000 plantas de cempasúchil, la flor que con su color naranja intenso y su aroma penetrante anuncia cada año la llegada del Día de Muertos.

"Yo soy la tercera generación de productor aquí en el cempasúchil. Mi padre me enseñó este bonito oficio", dijo a Xinhua Xolalpa, quien comenzó con apenas 1.000 o 2.000 plantas y ha ampliado su producción con los años.

A cerca de una semana de la celebración, el cultivo está en su etapa final. "Es un trabajo que lleva cuatro meses, estamos atrás de ellas cuidándolas, protegiéndolas de muchas enfermedades", explicó el productor, quien señaló que el clima es el factor que más complica la labor.

Xolalpa espera que sus hijos se conviertan en la cuarta generación de productores de la flor en la historia familiar.

Para él, la temporada es el sustento de varias familias en la zona. "Hay muchas familias atrás de este trabajo. Entonces es bonito y es satisfactorio ver que podemos ayudar a más gente", afirmó.

En otro de los pueblos originarios de Xochimilco, en el pueblo de San Luis Tlaxialtemalco, el vivero Martínez produce cada temporada unas 70.000 plantas. Paulina Valencia, de 26 años, se integró a la familia productora hace tres años al casarse con el sobrino del dueño y hoy participa en las labores.

"Esta es una producción familiar desde hace 40 años más o menos", relató Valencia. El ciclo inicia en julio y exige desbotonar, regar, abonar y fumigar.

Este año las lluvias humedecieron las plantas y obligaron a revisarlas con frecuencia para detectar hongos a tiempo y evitar que se eche a perder la producción, según explicó Valencia, quien resaltó que el vivero Martínez ofrece la flor tradicional "de bola" y el clemolito, de raíz, en distintos tamaños, desde pequeños hasta la planta más grande.

Para Valencia, el trabajo va más allá del ingreso. "Se hace más por la tradición ya familiar que tenemos", aseguró.

La productora asocia la flor con su infancia, cuando acompañaba a su padre al campo a desyerbar. "Ya sabe uno que es temporada de muertos, el salir a pedir dulces, todas las calles llenas de olor a cempasúchil", recordó.

Ese aroma y ese color inundan estos días mercados, calles y panteones de todo México. Los visitantes recorren los campos de Xochimilco, principal polo productor de la flor en la capital, para elegir sus plantas.

Elvira Huerta, de 62 años y vecina de San Nicolás Tetelco, en la alcaldía de Tláhuac, visitó por primera vez estos campos. Llegó caminando desde el mercado de San Luis y compró macetas pequeñas para colocarlas en su altar, en lugar de flor cortada.

Las dedicará a su padre, a sus sobrinos y a una hermana, cuyo primer aniversario luctuoso será el 31 de octubre. "Para recibirlos con amor, hacerles notar que no los hemos olvidado, que siempre están con nosotros y son bienvenidos", dijo Huerta.

El Día de Muertos se celebra el 1 y 2 de noviembre y reúne a millones de familias mexicanas en torno a altares con flores de cempasúchil, pan de muerto, calaveritas de azúcar y diversos dulces, en la creencia de que las almas de los difuntos regresan a convivir con los vivos.

La Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura inscribió la festividad en 2008 en la Lista Representativa del Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad. Fin

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