BRASILIA, 16 oct (Xinhua) -- Brasil registró las tasas de deforestación más bajas de sus respectivas series históricas en la Amazonia y el Cerrado, tras reducir la pérdida de vegetación un 41,8 y un 23,8 por ciento, respectivamente, entre agosto de 2025 y julio de 2026, informó este viernes el Gobierno brasileño, con base en datos del Instituto Nacional de Investigaciones Espaciales (INPE).
En la Amazonia brasileña, la superficie deforestada se redujo a 3.335 kilómetros cuadrados, frente a los 5.731 kilómetros cuadrados registrados entre agosto de 2024 y julio de 2025, según las cifras consolidadas del INPE.
El resultado representa el nivel más bajo desde el inicio de los registros en 1988 y la quinta reducción anual consecutiva, al situarse incluso por debajo del anterior mínimo histórico de 2012, cuando la deforestación alcanzó los 4.571 kilómetros cuadrados.
Los estados de Pará, Mato Grosso y Amazonas concentraron las mayores superficies de vegetación eliminada durante el período analizado.
En el Cerrado, considerado la sabana tropical más extensa de Sudamérica, la deforestación disminuyó un 23,8 por ciento, al pasar de 7.235,27 a 5.516,69 kilómetros cuadrados.
Se trata también del nivel más bajo desde el comienzo de la serie histórica de este bioma, en 2001, y de la tercera reducción anual consecutiva, con una superficie deforestada inferior al anterior mínimo de 6.319 kilómetros cuadrados registrado en 2019.
Los estados de Maranhão, Tocantins y Piauí registraron las mayores extensiones de vegetación eliminada. Junto con Bahia, integran la región conocida como Matopiba, que concentró el 74,3 por ciento de la deforestación total del Cerrado.
El Gobierno brasileño destacó que los resultados se producen en el marco de una estrategia de prevención y control de la deforestación que combina vigilancia satelital, fiscalización ambiental, ordenamiento territorial y promoción de actividades productivas sostenibles.
La Amazonia brasileña, situada principalmente en el norte del país, forma parte de la mayor selva tropical del planeta y alberga una extraordinaria diversidad biológica.
Además, desempeña un papel fundamental en la regulación del clima global y constituye una parte esencial de la mayor cuenca hidrográfica del mundo por volumen de agua.
Por su parte, el Cerrado, localizado principalmente en el centro-oeste brasileño, es la sabana tropical más extensa de Sudamérica.
Su vegetación, caracterizada por sistemas de raíces profundas, cumple una función decisiva en la regulación hídrica y la alimentación de importantes cuencas hidrográficas de la región.













