RÍO DE JANEIRO, 14 sep (Xinhua) -- Brasil y Estados Unidos preparan una nueva ronda presencial de negociaciones sobre las sobretasas impuestas por Washington a productos brasileños, que tendrá lugar previsiblemente a finales de septiembre, en un nuevo intento por avanzar hacia una solución al conflicto comercial bilateral, informaron hoy fuentes oficiales.
El ministro brasileño de Desarrollo, Industria, Comercio y Servicios, Márcio Elias Rosa, confirmó este lunes que está prevista una reunión presencial con el representante comercial estadounidense, Jamieson Greer, en el marco de la reunión ministerial del G20 que tendrá lugar entre el 30 de septiembre y el 1 de octubre en Estados Unidos.
"Vamos a tener una reunión presencial (...) La conversación está abierta y Brasil está dispuesto a negociar", afirmó el ministro ante los medios.
Elias Rosa destacó que el Gobierno brasileño mantiene una posición de diálogo, pero no renuncia a defender los intereses de sus empresas y trabajadores.
La nueva ronda se produce después de la reanudación del diálogo entre ambos gobiernos tras la conversación telefónica mantenida en agosto pasado entre los presidentes de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, y de Estados Unidos, Donald Trump.
"Siempre que un país impone una sanción tarifaria injustificable a otro, se rompe totalmente el sistema de multilateralismo", afirmó.
El ministro sostuvo que las medidas estadounidenses no solo afectan a Brasil, sino que también cuestionan las reglas que durante décadas organizaron el comercio internacional.
"Brasil es un país que cree en el multilateralismo, en el diálogo y en la negociación. No vamos a abandonar esos principios", afirmó. Elias Rosa, quien insistió en que Brasil acudirá a la mesa de negociación dispuesto a escuchar las demandas estadounidenses y presentar sus propios argumentos.
"Estamos abiertos al diálogo, siempre. Lo que no podemos aceptar son medidas unilaterales que perjudiquen a nuestra economía sin una justificación razonable", señaló.
Estados Unidos aplica actualmente nuevas tarifas adicionales a determinados productos brasileños, que pueden alcanzar el 37,5 por ciento cuando se acumulan las medidas adoptadas bajo diferentes investigaciones comerciales.
Según el Ministerio de Desarrollo, Industria, Comercio y Servicios, las nuevas medidas estadounidenses afectan, en diferentes grados, al 23,1 por ciento de las exportaciones brasileñas hacia Estados Unidos.
Las exportaciones brasileñas a Estados Unidos sumaron 17.400 millones de dólares en el primer semestre de 2026, un 13 por ciento menos que en el mismo período del año anterior. La participación estadounidense en las exportaciones brasileñas cayó del 12,1 al 9,4 por ciento.
Ante este escenario, el Gobierno de Lula busca ampliar las excepciones a las tarifas y, posteriormente, negociar una reducción o eliminación de las sobretasas.
"Nuestro objetivo es siempre reducir las barreras, ampliar el comercio y preservar los empleos", explicó Elias Rosa, quien destacó que Brasil tiene interés en mantener una relación comercial "fuerte y equilibrada" con Estados Unidos.
El ministro también descartó que Brasil pretenda responder al proteccionismo estadounidense cerrando su propia economía.
"No vamos a entrar en una guerra comercial. Brasil quiere vender, quiere comprar y quiere comerciar. Pero queremos hacerlo dentro de reglas claras y equilibradas", afirmó.
La primera reunión técnica tras el contacto entre Lula y Trump, celebrada el 31 de agosto, permitió reabrir el canal de diálogo, aunque no produjo una reducción inmediata de las tarifas ni un acuerdo definitivo sobre los sectores afectados.
Elias Rosa señaló que la reunión de finales de septiembre será una nueva oportunidad para transformar el diálogo político en resultados concretos para los exportadores brasileños.








