Por Gerardo Laborde
MONTEVIDEO, 9 sep (Xinhua) -- Uruguay mejoró en ciencias, mantuvo estable su desempeño en matemáticas y retrocedió moderadamente en lectura en las pruebas del Programa para la Evaluación Internacional de Estudiantes (PISA, por sus siglas en inglés) 2025, resultados que las autoridades educativas interpretaron como una señal de estabilidad en un escenario internacional de caída generalizada.
El país obtuvo 445 puntos en ciencias, 423 en lectura y 405 en matemáticas, según los resultados difundidos por la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE).
En comparación con 2022, Uruguay ganó nueve puntos en ciencias y perdió siete en lectura, mientras que la caída de cuatro puntos en matemáticas no fue estadísticamente significativa.
Los resultados llegan después de un período que había generado preocupación, particularmente por la evolución de las matemáticas.
En 2022 Uruguay tuvo 409 puntos, nueve menos que en 2015 y 2018, y la Administración Nacional de Educación Pública (ANEP) señaló entonces una tendencia de descenso de los desempeños en esta área a lo largo de los 20 años de participación del país en PISA.
En ese contexto, la estabilidad de 2025 adquiere especial relevancia para las autoridades.
"Uruguay está en un grupo pequeño de países que logra estar estable en un contexto de caída generalizada", afirmó el presidente de ANEP, Pablo Caggiani, durante la presentación de los resultados.
La edición 2025 evaluó a estudiantes de 15 años de 91 países y economías.
En Uruguay participaron casi 6.600 alumnos de 225 centros educativos, que representan a unos 35.700 jóvenes, en un sistema donde la cobertura para esa edad aumentó del 84 por ciento en 2022 al 90 por ciento en 2025.
El director de Planificación Educativa de la ANEP, Andrés Peri, destacó que Uruguay se encuentra, junto con Chile, entre los países latinoamericanos con mejores desempeños en ciencias y matemáticas, y ocupa el segundo lugar regional en lectura.
"El desempeño en PISA responde a una larga cadena de causalidad", señaló, y advirtió que los resultados no pueden atribuirse a un gobierno determinado.
La coordinadora nacional de PISA, Laura Noboa, describió los resultados como un reflejo de la "penillanura" uruguaya, en referencia a una trayectoria caracterizada por cambios moderados y estabilidad en el largo plazo.
También destacó que el 80 por ciento de los estudiantes de 15 años no presentaba rezago en 2025, una mejora respecto de ediciones anteriores.
Sin embargo, el informe mantiene visibles las desigualdades estructurales.
Los estudiantes que habían repetido al menos un grado obtuvieron, en promedio, 78 puntos menos que quienes avanzaban según la edad esperada, mientras que el 20 por ciento de menor nivel socioeconómico registró unos 100 puntos menos que el 20 por ciento de mayor nivel.
Caggiani identificó además la asistencia regular como uno de los desafíos del sistema y sostuvo que las pruebas "ratifican" la relación entre concurrencia a clases y mejores niveles de aprendizaje.
En tanto, el director ejecutivo de Políticas Educativas de la ANEP, Antonio Romano, rechazó la idea de una crisis generalizada y sostuvo que Uruguay logró incorporar más estudiantes al sistema manteniendo casi estable la calidad de los aprendizajes.
"No estamos frente a una gran crisis educativa como algunos sostuvieron", afirmó Romano, quien también cuestionó la repetición como mecanismo para mejorar los resultados y destacó que los estudiantes repiten menos que en ediciones anteriores.
No obstante, la estabilidad no elimina la distancia respecto del promedio de los países de la OCDE: Uruguay mantiene una brecha de alrededor de 40 puntos en ciencias y lectura y de casi 60 puntos en matemáticas.









