CARACAS, 21 ago (Xinhua) -- En una colina de la parroquia de La Vega, en la zona suroeste de la ciudad de venezolana de Caracas, late desde hace 20 años un hospital que no aparece en las guías turísticas, pero que ha recibido a niños de varios países de Latinoamérica.
Se trata del Hospital Cardiológico Infantil Latinoamericano Dr. Gilberto Rodríguez Ochoa que el jueves cumplió dos décadas de vida y un balance que combina cifras de quirófano, historias de supervivencia y un proyecto de digitalización que apunta a todo el sistema público venezolano.
La presidenta encargada de Venezuela, Delcy Rodríguez, sostuvo en la ocasión que el exmandatario Hugo Chávez (2002-2013) concibió el hospital como un centro para "la solidaridad internacional".
"Que vinieran niños y niñas de otros países que no tuvieran posibilidades y recursos en sus países, ni la especialización; que vinieran a Venezuela a recibir el amor del pueblo venezolano", expresó Rodríguez.
La mandataria encargada recorrió las instalaciones y presenció demostraciones de rehabilitación cardiovascular hechas a niños y jóvenes, escenas transmitidas por la televisora estatal con pacientes en movimiento y médicos entre los equipos.
"Este cardiológico infantil hace que Venezuela, el latido de su corazón, sea más fuerte. Porque cada vez que salvamos a un niño o una niña, es regresar la vida a un niño y regresarle la esperanza a una madre, a un padre, a una familia", afirmó Rodríguez.
El hospital acumula más de 15.300 cirugías cardiovasculares pediátricas desde 2006, según datos oficiales, cuyo hito 15.000 se alcanzó en febrero de este 2026, en una paciente de 10 años procedente del estado de Carabobo (norte-centro).
En dos décadas, el centro cardiológico ha procesado también más de un millón de análisis clínicos y 50.000 ecocardiogramas.
"Reivindico que en el Hospital Cardiológico Infantil no hay lista de espera. Los niños, las niñas, los jóvenes que llegan saben que a lo más van a tener tres, cuatro semanas para tener una respuesta a la cardiopatía que se ha presentado", aseveró Rodríguez.
El anuncio tiene un valor simbólico, en un país que ha enfrentado más de una década de sanciones estadounidenses y que ahora mismo lucha por recomponer su red sanitaria, tras los sismos del 24 de junio pasado que dejaron más de 6.400 personas fallecidas.
La presidenta encargada no se limitó al balance de lo que ha acontecido en un par de décadas, sino que anunció que el modelo clínico vigente desde 2011 será replicado en toda la red pública.
"Que toda la salud pública esté digitalizada, que un ciudadano tenga digitalizada su historia y que esté interconectado en todo el sistema de salud", dijo Rodríguez, al sostener que el plan busca unificar expedientes y agilizar diagnósticos en cualquier hospital del territorio venezolano.
La modernización prevista este 2026 incluye equipos de ecocardiografía, sistemas de circulación, y rayos X fijos y portátiles.
Durante la jornada se presentó también el libro y la producción discográfica "Veinte cantos por el corazón de un pueblo", una colección de canciones infantiles con letras, partituras y ritmos tradicionales, concebida para acompañar a los niños operados en el centro.
En tanto, la vicepresidenta sectorial para Ciencia, Tecnología, Ecosocialismo y Salud, Isabel Iturria, también directora-fundadora del centro cardiológico, destacó el compromiso del personal médico y definió la obra como parte del "renacer de la patria".
A 20 años de su fundación, el Cardiológico Infantil Latinoamericano opera como un referente regional, al recibir a pacientes de otras naciones en un modelo de cooperación Sur-Sur.
Los niños rehabilitados son la prueba viva de un sistema que en medio de la adversidad, insiste en sostener su hospital emblemático.
El Cardiológico Infantil Latinoamericano Dr. Gilberto Rodríguez Ochoa late con fuerza 20 años después de su apertura y promete marcar el ritmo de la salud pública venezolana en la próxima década.











