BEIJING, 19 ago (Xinhua) -- Desde drones que escanean terraplenes fluviales hasta sensores de fibra óptica que detectan fugas ocultas, China está ampliando su arsenal de equipos de alta tecnología para reforzar la gestión de desastres, mejorando las capacidades que abarcan la detección temprana, el monitoreo y la respuesta de emergencia sobre el terreno.
Durante la temporada de inundaciones de este año, se han desplegado drones, sensores de fibra óptica y dispositivos de detección electromagnética para inspeccionar los terraplenes en busca de filtraciones y conductos subterráneos, proporcionando así una especie de "tomografía computarizada" de las estructuras.
Los drones, mediante imágenes térmicas y otros sensores, escanean primero grandes secciones de los terraplenes para identificar áreas sospechosas que puedan indicar filtraciones o conductos subterráneos. Los sensores de fibra óptica captan vibraciones sutiles en el agua, lo que ayuda a localizar los puntos de entrada a largas distancias.
Posteriormente, los dispositivos electromagnéticos rastrean los canales de filtración dentro del terraplén y generan una imagen tridimensional de los flujos de agua subterráneos. Todos los datos de inspección se introducen en una plataforma en la nube, donde algoritmos de inteligencia artificial (IA) analizan y validan los riesgos potenciales.
El sistema fue desarrollado por un equipo del Instituto Nacional de Investigación para la Prevención y el Control de Desastres Naturales. El investigador asistente Liu Yong afirmó que el mismo ha ayudado a detectar puntos de fuga que podrían pasar desapercibidos durante las patrullas manuales.
Según el instituto, el sistema, de fabricación nacional, ha alcanzado una precisión de monitoreo superior al 95 por ciento. Hasta el presente, se lo ha utilizado en más de 50 misiones de inspección importantes, cubriendo aproximadamente 1.200 kilómetros de terraplenes e identificando 175 casos de tuberías, filtraciones y otros peligros.
Otro recurso fundamental es el puente flotante motorizado, un sistema de rescate modular diseñado para transportar personas y equipo pesado a través de inundaciones y ríos.
No requiere grúas ni personal en el agua para su despliegue. Los pontones plegables, transportados en un camión todoterreno, se deslizan en el agua y se despliegan automáticamente, formando una plataforma flotante de 10 metros de largo y 8,3 metros de ancho en unos 10 minutos. Según la misión, la unidad puede funcionar como un gran transbordador, un muelle flotante o un puente temporal.
En julio, las fuertes lluvias dejaron partes de un parque educativo en Guigang, en la región autónoma de la etnia zhuang de Guangxi, al sur de China, bajo hasta 7 metros de agua. Los equipos de rescate utilizaron el sistema de pontones para evacuar a más de 6.000 estudiantes y profesores que quedaron atrapados.
El puente, desarrollado de forma independiente por una empresa estatal china, cuenta con más del 95 por ciento de componentes de fabricación nacional.
La creciente adopción de estas tecnologías refleja el impulso general de China para modernizar su sistema de gestión de emergencias, pasando de respuestas basadas en la experiencia a la toma de decisiones basada en datos, y del rescate posterior a un desastre a la prevención proactiva de riesgos. Esto también está impulsando una importante industria.
Un plan quinquenal publicado la semana pasada por el Ministerio de Industria y Tecnología Informática y el Ministerio de Gestión de Emergencias establece objetivos ambiciosos para el sector de equipos de emergencia para 2030, exigiendo mejoras significativas en escala, capacidad tecnológica, calidad de los productos y amplitud de aplicaciones. Se prevé que la producción en áreas clave alcance los 1,4 billones de yuanes (unos 206.200 millones de dólares).
El plan también promueve avances en tecnologías clave, una mayor distribución de equipos de emergencia y el desarrollo de empresas competitivas a nivel internacional.
La industria china de equipos de seguridad y emergencia ha experimentado un rápido crecimiento en los últimos años, con una producción en áreas clave que superará el billón de yuanes en 2025.
En enero, los dos ministerios mencionados emitieron una directriz con el objetivo de lograr avances significativos en más de 20 tecnologías clave, desarrollar más de 20 tipos de equipos innovadores y promover más de 30 tipos de equipos avanzados para finales de 2027.
"De cara al futuro, nos centraremos en las necesidades operativas urgentes y los principales obstáculos, fortaleceremos la innovación independiente y modernizaremos los equipos de emergencia por fases, priorizando las necesidades más urgentes", declaró Hou Xianjun, funcionario del Ministerio de Gestión de Emergencias.










