SAO PAULO, 3 ago (Xinhua) -- Brasil dio un nuevo paso en la estrategia de convertir su vasta biodiversidad en una fuente de innovación tecnológica e industrial con la creación de una red nacional de investigación que buscará desarrollar alimentos, biotecnología y soluciones para la salud humana a partir de especies vegetales nativas, informaron hoy fuentes oficiales.
La iniciativa será ejecutada por el Instituto Nacional de Ciencia y Tecnología Interseccionalidad entre Biodiversidad de Plantas, Producción Sostenible de Alimentos, Biotecnología y Salud Humana (INCT-FoRC), aprobado por el Consejo Nacional de Desarrollo Científico y Tecnológico (CNPq) y coordinado por la Universidad de Sao Paulo (USP).
El nuevo instituto contará con una financiación cercana a los 10 millones de reales (cerca de dos millones de dólares) y reunirá a universidades, centros de investigación, empresas de base tecnológica y socios internacionales con el objetivo de acelerar la transformación de la biodiversidad brasileña en productos y tecnologías de alto valor agregado.
La red investigará especies vegetales nativas para desarrollar nuevos ingredientes y alimentos, crear procesos biotecnológicos sostenibles y fortalecer las cadenas productivas asociadas a la biodiversidad.
El proyecto busca enfrentar una de las principales contradicciones de la economía brasileña: pese a albergar la mayor biodiversidad vegetal del planeta, el país aún aprovecha de forma limitada ese patrimonio para generar innovación, propiedad intelectual y productos con mayor valor agregado.
"El INCT consolida un modelo de investigación que aprendimos a construir durante los últimos años. Hoy conseguimos reunir especialistas de diferentes áreas alrededor de problemas comunes, conectando competencias que antes trabajaban por separado. Eso fortalece la ciencia y aumenta nuestra capacidad para generar soluciones para la sociedad", afirmó la coordinadora del instituto, Bernadette Franco.
El objetivo de esa iniciativa, que mezcla academia, empresas y gobierno, trasciende a la producción científica, enfatizó.
"Queremos comprender todo el recorrido de los alimentos, desde la biodiversidad brasileña hasta su aplicación para mejorar la salud humana y la producción sostenible. Además de generar conocimiento, trabajaremos con los productores rurales para identificar cuellos de botella, fortalecer capacidades técnicas y desarrollar soluciones que impulsen las cadenas productivas de la biodiversidad", explicó.
Por su parte, el vicedirector del instituto, Eduardo Purgatto, destacó que uno de los principales diferenciales del proyecto consiste en conectar áreas de investigación que tradicionalmente operaban de manera independiente.
"El conocimiento producido no termina en el laboratorio. Nuestra propuesta es conectar el descubrimiento de nuevos compuestos bioactivos con el desarrollo de procesos tecnológicos, comprender las demandas de las cadenas productivas y generar innovación que llegue efectivamente al sector productivo y a la sociedad", sostuvo.
Las investigaciones se desarrollarán en tres plataformas interconectadas: la prospección de especies vegetales y compuestos bioactivos con potencial para la salud humana; el desarrollo de procesos biotecnológicos sostenibles para nuevos ingredientes y alimentos; y la evaluación de los impactos económicos, sociales y ambientales de las cadenas productivas, acompañada de programas de capacitación y transferencia tecnológica dirigidos a productores rurales.
Brasil concentra la mayor biodiversidad del planeta, posee la mayor reserva mundial de agua dulce y alberga cerca del 60 por ciento de la selva amazónica, uno de los ecosistemas más importantes para el equilibrio climático global.
El climatólogo Carlos Nobre, una de las principales autoridades mundiales en estudios sobre la Amazonia y la bioeconomía, ha señalado que Brasil aún obtiene un valor económico limitado de la biodiversidad debido a la dependencia de la exportación de materias primas.
A su juicio, una bioeconomía basada en la biodiversidad debe evolucionar hacia una bioindustria innovadora y circular, capaz de generar empleo calificado, propiedad intelectual y nuevas cadenas industriales, al tiempo que preservan los ecosistemas.
La creación del nuevo centro de investigación se inscribe en la Estrategia Nacional de Ciencia, Tecnología e Innovación hasta 2034, aprobada la semana pasada por decreto del presidente Luiz Inácio Lula da Silva, que establece como prioridades la reindustrialización basada en nuevas tecnologías, el fortalecimiento de la soberanía nacional y el aumento de la inversión en investigación y desarrollo.










