SAO PAULO, 31 jul (Xinhua) -- Un equipo internacional de científicos identificó 396 nuevos geoglifos ocultos bajo la vegetación de la selva amazónica de Brasil, así como regiones de Bolivia y Perú, un hallazgo que amplía el conocimiento sobre las antiguas sociedades de los pueblos originarios de la Amazonia y sugiere que aún podrían existir hasta 30.000 estructuras similares en la región.
El estudio, publicado en la revista científica "Nature" y divulgado este viernes, fue realizado por investigadores de Brasil y Finlandia, quienes analizaron cerca de 4.800 kilómetros cuadrados, mediante vuelos con tecnología de escaneo láser aerotransportado, acoplada a drones, sobre los estados brasileños de Acre y Amazonas, además de áreas limítrofes de Bolivia y Perú.
La investigación fue coordinada en Brasil por el botánico Evandro Ferreira, de la Universidad Federal de Acre, quien explicó que antes del descubrimiento solo se conocían 36 geoglifos en la zona estudiada, pero con los nuevos descubrimientos, el número de geoglifos cartografiados llegó a 432.
Los geoglifos son grandes construcciones de tierra formadas por fosos y terraplenes con diseños geométricos, levantadas por sociedades precolombinas.
Tras procesar los datos, los científicos eliminaron de manera virtual la vegetación para revelar estructuras que permanecían invisibles en imágenes aéreas y satelitales convencionales, en que parte de los vuelos cubrieron franjas de unos 10 kilómetros de ancho.
El investigador señaló que el proyecto surgió a partir de estudios publicados en 2023, al utilizar por primera vez la tecnología para estimar que miles de geoglifos permanecían ocultos bajo la selva amazónica.
El mismo grupo identificó también en ese entonces cerca de 1.200 geoglifos en áreas previamente deforestadas.
La deforestación de las últimas décadas en la selva amazónica fue uno de los motivos para el aumento de los hallazgos relacionados con pueblos originarios amazónicos.
"Existe una cantidad muy grande de geoglifos que aparecerán si la selva es removida", sostuvo Ferreira.
La nueva estimación supera una proyección presentada en 2023, que sugería la existencia de unos 10.000 geoglifos aún desconocidos en toda la Amazonia.
El estudio aporta también nuevas evidencias sobre la ocupación humana precolombina en la región y al contrario de lo que se pensaba, en lugares que están alejados de los ríos.
"Esto demuestra que las poblaciones antiguas lograron ocupar la Amazonia no solo viviendo en las orillas de los ríos, sino también en las regiones entre ellos", explicó Ferreira, quien señaló que esos grupos desarrollaron estrategias para enfrentar períodos de sequía y garantizar la producción de alimentos.
Los investigadores vinculan estas construcciones con la denominada civilización Aquiry, que habría habitado el sur de la Amazonia entre el 600-400 antes de nuestra era y el 900 de nuestra era.
Ferreira señaló que cuando los primeros españoles llegaron a la región en el siglo XVI, la civilización Aquiry ya había abandonado la mayor parte de los geoglifos y se había dispersado en comunidades indígenas más pequeñas, entre ellas los actuales pueblos Apurinã y Manchineri, que hoy habitan el suroeste de la Amazonia.
Según el investigador, hasta hace pocos siglos esos grupos aún utilizaban técnicas similares de apertura de claros en la selva heredadas de sus antepasados.
El estudio tuvo como coautor al geógrafo brasileño Alceu Ranzi, profesor retirado de la Universidad Federal de Acre y uno de los pioneros en la investigación de los hallazgos amazónicos, quien ha dedicado 25 años al estudio de ese tema.
Ranzi destacó que la precisión geométrica y la monumentalidad de las construcciones constituyen una de las evidencias más notables del grado de desarrollo alcanzado por la civilización Aquiry.
"Mientras Pitágoras estaba en Grecia formulando su teorema, los habitantes de la región que hoy corresponde al estado de Acre ya estaban haciendo geometría monumental", afirmó Ranzi.










