NACIONES UNIDAS, 30 jul (Xinhua) -- El empeoramiento de la inseguridad y los constantes ataques contra civiles en el este de la República Democrática del Congo (RDC) obstaculizan cada vez más la respuesta contra el ébola en la provincia de Ituri, epicentro del brote, afirmaron hoy jueves los trabajadores humanitarios de la ONU.
La Oficina de la ONU para la Coordinación de Asuntos Humanitarios (OCHA) informó que la violencia en Ituri también expone a las familias desplazadas a un riesgo mayor.
"De acuerdo con los socios humanitarios, al menos 12 niños desplazados fueron secuestrados, según informes, por personas armadas el 27 de julio cerca del campamento de desplazados de Plaine Savo, en el territorio de Djugu", informó la OCHA. "Organizaciones locales de la sociedad civil señalaron que al menos 23 personas desplazadas fueron asesinadas en la zona y sus alrededores durante la primera mitad de este año".
La oficina también señaló que Plaine Savo se encuentra en la zona sanitaria de Fataki, donde se han confirmado casos de ébola, aunque no se han registrado contagios dentro del propio campamento. El asentamiento alberga a más de 76.000 personas desplazadas, muchas de las cuales han huido de la constante violencia en la zona.
Las condiciones humanitarias continúan siendo extremadamente precarias, con acceso limitado a comida, agua limpia y otros servicios básicos. La sobrepoblación y las malas condiciones de vida aumentan el riesgo de transmisión de la enfermedad, concluyó la OCHA.












