NUEVA YORK, 30 jul (Xinhua) -- El crecimiento del producto interno bruto (PIB) de Estados Unidos se desaceleró inesperadamente en el segundo trimestre de este año, con una expansión de la economía a una tasa anualizada de 1,5 por ciento, mientras que los indicadores de la inflación subyacente se mantuvieron obstinadamente altos, mostraron datos oficiales hoy jueves.
El cálculo preliminar publicado por la Oficina de Análisis Económico de Estados Unidos (BEA, siglas en inglés) para el período de abril a junio estuvo muy por debajo de las expectativas del mercado, que habían pronosticado una tasa de crecimiento del 2,1 por ciento. Este dato también representa una desaceleración notable con respecto al primer trimestre, cuando su PIB aumentó un 2,1 por ciento.
De acuerdo con la BEA, los incrementos en el gasto de los consumidores, la inversión y las exportaciones impulsaron la expansión económica general. Sin embargo, estos avances se vieron contrarrestados parcialmente por una disminución del gasto público. Las importaciones, que se restan del cálculo del PIB, aumentaron 11,5 por ciento en el segundo trimestre, en comparación con el 11,8 por ciento del primer trimestre.
A pesar del menor crecimiento de los ingresos brutos, las ventas finales a compradores privados nacionales, un indicador clave que combina el gasto del consumidor y la inversión fija privada bruta, se aceleraron 3,9 por ciento en el segundo trimestre, arriba del 1,7 por ciento del primer trimestre.
Sin embargo, el informe también destacó la intensificación de las presiones inflacionarias. El índice de precios de las compras internas brutas aumentó 5,7 por ciento en el segundo trimestre, cifra significativamente superior al incremento de 3,6 por ciento registrado en el trimestre anterior.
El índice de precios de gastos de consumo personal (PCE, por sus siglas en inglés), el indicador de inflación preferido por la Reserva Federal, aumentó 5,1 por ciento, frente al incremento de 4,6 por ciento registrado en el primer trimestre. Incluso excluyendo los volátiles precios de los alimentos y la energía, el índice de precios de PCE subyacente registró un sólido aumento de 3,4 por ciento.
El decepcionante informe del PIB y los persistentes datos de inflación se dieron a conocer apenas unas horas después de que la Reserva Federal concluyera su más reciente reunión de política monetaria. El miércoles, la Reserva Federal optó por mantener su rango objetivo para la tasa de fondos federales entre 3,5 y 3,75 por ciento, lo que supone su quinta reunión consecutiva con una postura de cautela, mientras los responsables de la política monetaria se esfuerzan por equilibrar la desaceleración del crecimiento económico con los elevados precios al consumidor.
