LA PAZ, 29 jul (Xinhua) -- Una misión de alto nivel de la Organización de los Estados Americanos (OEA), encabezada por su secretario general, Albert R. Ramdin, inició este miércoles una agenda de reuniones en Bolivia para evaluar las consecuencias de los más de 50 días de bloqueos que paralizaron gran parte del país y pusieron a prueba la estabilidad del Gobierno del presidente Rodrigo Paz Pereira.
La visita responde a un mandato aprobado por la 56ª Asamblea General de la OEA celebrada en junio en Panamá y tiene como objetivo recoger información de primera mano sobre los acontecimientos que marcaron la prolongada ola de protestas, además de respaldar los esfuerzos institucionales para preservar la paz y el orden constitucional.
En un comunicado difundido a través de redes sociales, el organismo hemisférico informó que la misión comenzó oficialmente su agenda "para escuchar distintos puntos de vista y apoyar al Gobierno boliviano democráticamente elegido en sus esfuerzos por restablecer la paz y garantizar el orden constitucional".
Durante su estancia en Bolivia, la delegación sostendrá reuniones con representantes del Poder Ejecutivo, de organizaciones políticas y sociales y otros actores institucionales con el propósito de elaborar una evaluación sobre el conflicto.
Antes del inicio de los encuentros, el ministro de Obras Públicas, Mauricio Zamora, anticipó que el Ejecutivo expondrá a la misión internacional su versión de los hechos y sostendrá que las movilizaciones trascendieron una protesta social para convertirse en un intento de alterar el orden democrático.
Enfatizó que los bloqueos buscaron forzar la renuncia del presidente Paz Pereira mediante el colapso del abastecimiento, el transporte y la actividad económica.
El conflicto en Bolivia derivado de los bloqueos obligó al Gobierno a declarar un estado de excepción para recuperar el control de la red vial y restablecer el tránsito en el territorio nacional.
En el plano internacional, la crisis boliviana despertó preocupación entre varios gobiernos de la región y organismos multilaterales, que siguieron de cerca la evolución de un conflicto que coincidió con un escenario de creciente fragilidad económica y polarización política en el país.












