MÉXICO, 29 jul (Xinhua) -- El entorno de consumo en México apunta hacia una estabilización gradual más que a un nuevo deterioro de la demanda, tras una desafiante primera mitad de 2026, señaló este miércoles el banco de inversión Barclays.
En un análisis sobre el sector consumo en México, Barclays mantuvo una postura neutral sobre las empresas del segmento al considerar que los equipos directivos continúan enfrentando un entorno de menor dinamismo para el consumidor, pese a que las tendencias mejoraron de forma secuencial.
"Varias empresas destacaron una mejora en las tendencias durante los meses de junio y julio, lo que sugiere que lo peor de la desaceleración podría haber quedado atrás", indicó la firma privada.
No obstante, pocos confían en una recuperación significativa del consumo para alcanzar sus previsiones actualizadas, agregó, tras asegurar que la rentabilidad de las compañías depende cada vez más de programas de productividad, disciplina en precios y eficiencias operativas, en lugar de una recuperación significativa de la demanda.
De acuerdo con Barclays, las empresas reportaron durante el segundo trimestre un menor flujo de clientes, consumidores más cautelosos, presupuestos familiares más ajustados y una recuperación más lenta de lo esperado en el gasto discrecional.
Si bien la demanda permaneció relativamente estable en categorías de consumo básico, varias compañías ajustaron a la baja sus perspectivas para el resto del año, particularmente aquellas con mayor exposición al consumo y a los hogares de menores ingresos, detalló.
Hacia adelante, Barclays describió el panorama como cautelosamente constructivo, toda vez que las empresas de productos básicos continúan beneficiándose de una demanda relativamente resiliente, mientras que minoristas y operadores de restaurantes enfrentan un entorno más presionado.
La economía de México se expandió un 0,5 por ciento en el 2025, apoyada principalmente por el sector servicios ante la debilidad de la actividad industrial vinculada a Estados Unidos.
Para el presente año, el Gobierno de México estima una expansión económica de entre 1,8 por ciento y 2,8 por ciento.













