RÍO DE JANEIRO, 27 jul (Xinhua) -- Las nuevas infecciones por el virus de inmunodeficiencia humana (VIH) y las muertes relacionadas con el sida alcanzaron en 2025 los niveles más bajos registrados a nivel mundial, señala el informe anual del Programa Conjunto de las Naciones Unidas sobre el VIH/Sida (Onusida) presentado hoy en Río de Janeiro, pero alerta de que la reducción de la financiación internacional amenaza con revertir décadas de avances.
De acuerdo con el documento, unas 40,8 millones de personas vivían con el VIH en el mundo al cierre de 2025. Durante el año se registraron 1,2 millones de nuevas infecciones, un 7,6 por ciento menos que en 2024 y cerca de un 40 por ciento menos que en 2010. Las muertes relacionadas con el sida descendieron a 570.000, un 9,5 por ciento menos que el año anterior y el nivel más bajo desde el inicio de la epidemia.
Onusida atribuyó estos resultados a la expansión del acceso a la terapia antirretroviral, las estrategias de prevención y el fortalecimiento de los sistemas de salud en numerosos países. En la actualidad, cerca de 32 millones de personas, equivalentes al 78 por ciento de quienes viven con el virus, reciben tratamiento, aunque alrededor de 8,8 millones aún carecen de acceso a la medicación.
Sin embargo, el organismo advirtió que los recortes en la ayuda internacional ya están afectando programas de prevención, diagnóstico y tratamiento en varios países. La financiación internacional para la respuesta al VIH cayó de 8.800 millones de dólares en 2024 a 7.300 millones de dólares en 2025, una reducción del 18 por ciento que sitúa los recursos en su nivel más bajo en casi dos décadas.
La directora ejecutiva de Onusida, Winnie Byanyima, afirmó que el mundo dispone de las herramientas necesarias para poner fin al sida como amenaza para la salud pública, pero advirtió que ese objetivo no podrá alcanzarse sin un compromiso financiero sostenido. Según el organismo, la falta de inversiones podría traducirse en un aumento de nuevas infecciones y fallecimientos en los próximos años, comprometiendo la meta de erradicar la epidemia para 2030.













