(Multimedia) Entrevista: Nueva ola de aranceles de Trump busca destruir industria de Brasil, dice economista | Spanish.xinhuanet.com

(Multimedia) Entrevista: Nueva ola de aranceles de Trump busca destruir industria de Brasil, dice economista

spanish.news.cn| 2026-07-26 02:00:15|
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Vista aérea del 3 de abril de 2025 de la actividad naviera en un puerto, en Río de Janeiro, Brasil. (Xinhua/Wang Tiancong) 

SAO PAULO, 25 jul (Xinhua) -- Los aranceles impuestos por Estados Unidos a productos brasileños representan, más que un golpe al conjunto de la economía, una ofensiva contra su industria, ya que perdona a las exportaciones de materias primas consideradas estratégicas, aseguró la economista Deborah Magagna, egresada de la Pontificia Universidad Católica.

"Se exime lo que sale del campo y se grava lo que sale de la fábrica. No es una tarifa contra Brasil: es una tarifa contra la parte industrial de Brasil", afirmó la especialista en entrevista con Xinhua.

La también licenciada en Historia señaló que los sectores más afectados son los de mayor valor agregado, como electrónicos, máquinas y equipos, autopartes, calzado, papel y celulosa y productos químicos, concentrados principalmente en el estado de Sao Paulo (sudeste).

Advirtió que el 62 por ciento de los productos gravados corresponde a bienes intermedios que forman parte de cadenas industriales integradas con Estados Unidos, lo que dificulta redireccionar esas exportaciones hacia otros mercados, pese a que Brasil los ha buscado desde el primer tarifazo, en el segundo semestre de 2025.

"Nada de eso puede redireccionarse en un trimestre. Son empresas con contratos cerrados en dólares meses atrás y sin colchón financiero para atravesar la renegociación. El despido llega antes que el auxilio", señaló la también analista y profesora del Instituto Conocimiento Liberta de Sao Paulo.

Magagna subrayó que Washington dejó fuera de este nuevo paquete de tarifas a productos como el café, la carne bovina, el jugo de naranja, el petróleo y partes de aeronaves, únicamente para evitar presiones inflacionarias sobre su propio mercado como ocurrió la primera vez.

"Eso no es una gentileza con Brasil. Es política antiinflacionaria interna de Estados Unidos", sostuvo.

Estados Unidos es el segundo socio comercial de Brasil desde 2009, tan solo detrás de China, y en el último semestre perdió espacio en la balanza comercial de Brasil justamente por haber elevado las tarifas.

Magagna señaló que el impacto macroeconómico para Brasil será relativamente limitado, ya que Estados Unidos absorbe el 9,4 por ciento de las exportaciones brasileñas y la medida alcanza solo al 18 por ciento de esa corriente comercial, mientras el 57 por ciento de la canasta exportadora permaneció exenta.

Ante esto, a decir de la especialista, la respuesta brasileña no debe limitarse a buscar nuevos compradores, sino a fortalecer el sistema multilateral de comercio: "la coerción comercial solo funciona sobre quien depende de un único destino".

Brasil ya demostró que esa dependencia es menor de lo que Washington calculó, ya que las exportaciones del país alcanzaron un récord en 2025 pese a los aranceles y la participación de Estados Unidos en las ventas externas cayó al 9,4 por ciento, sostuvo la académica.

Según Magagna, la decisión estadounidense refleja un alejamiento del sistema multilateral de comercio, debido a que "Estados Unidos ignoró a la OMC (Organización Mundial de Comercio)" al privilegiar negociaciones bilaterales.

Otro de los desafíos de Brasil se debe a que la disputa también alcanza a los minerales críticos, considerados estratégicos para la industria de alta tecnología.

La adquisición de la minera brasileña Serra Verde por la estadounidense USA Rare Earth evidencia los fines de Estados Unidos, que ahora posee la única mina de arcillas iónicas de tierras raras en operación fuera de Asia, en el estado de Goiás (centro).

A juicio de la economista, la operación demuestra que el desafío para la nación sudamericana no es solo extraer minerales, sino avanzar hacia las etapas de mayor valor agregado de la cadena productiva. 

"El problema no está en el primer escalón de la cadena. Está en el segundo", pues Brasil exporta carbonato de tierras raras, mientras que el procesamiento y la producción de imanes se realizan en Estados Unidos, precisó la economista.

"La vulnerabilidad brasileña nunca estuvo en la tarifa y sí vinculada a la propiedad (de las cadenas de valor) y al control. Dicho esto, el unilateralismo se alimenta de la dependencia. Cada mercado que Brasil abre sin pasar por Washington devalúa la tarifa como instrumento de chantaje", sostuvo. 

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