LA PAZ, 20 jul (Xinhua) -- La escasez de diésel en Bolivia mantiene en emergencia al transporte pesado y urbano, sector que anunció un encuentro nacional para definir nuevas medidas de presión, mientras empresarios y constructores advirtieron este lunes que la falta de combustible comienza a comprometer la recuperación económica del país.
El dirigente del transporte pesado, Domingo Ramos, informó este lunes que representantes de los nueve departamentos se reunirán el 29 de julio en Cochabamba (centro) para evaluar la situación del sector.
"A tanta presión ya nosotros, como dirigentes, nos estamos declarando en estado de emergencia porque no hay respuesta alguna de las autoridades", afirmó Ramos.
La crisis también afecta al transporte urbano. El ejecutivo del sector en Santa Cruz, Mario Guerrero, aseguró que los operadores trabajan apenas con el 50 por ciento de su capacidad debido a la insuficiente provisión de diésel.
"Seguimos perjudicados, seguimos prestando el servicio solamente con un 50 por ciento por culpa del Gobierno, que hasta la fecha no le da solución al problema del combustible", afirmó.
Este lunes en distintas estaciones de servicio del país se observaron extensas filas para cargar diésel, mientras varios conductores dijeron que esperaron todo el fin de semana para conseguir combustible.
Bolivia enfrenta dificultades recurrentes desde hace dos años para abastecer el mercado interno de combustibles, debido a la creciente dependencia de las importaciones, la disminución de los ingresos por exportaciones de gas natural y la escasez de divisas para financiar las compras externas.











