SAO PAULO, 28 jun (Xinhua) -- Brasil puede aumentar la producción de soya sin expandir la superficie cultivada, mediante la adopción de prácticas de manejo más eficientes que también fortalezcan la resiliencia frente a las adversidades climáticas y económicas, afirmó el biólogo Sérgio Abud.
"Hoy el desafío no es solamente cosechar más soya, sino producir con mayor eficiencia, reducir el costo por saco, aumentar la rentabilidad y construir sistemas más resilientes frente a las adversidades climáticas y económicas cada vez más frecuentes", sostuvo Abud, integrante de la Empresa Brasileña de Investigación Agropecuaria (Embrapa).
El también vicepresidente del Comité Estratégico Soja Brasil (CESB) sostuvo lo anterior al presentar el XVIII Foro Nacional de Máxima Productividad de Soja, que se realizará los días 7 y 8 de julio próximo en la ciudad de Indaiatuba, en el estado de Sao Paulo (sureste).
El llamado a la eficiencia se produce en un momento de expansión histórica del agronegocio brasileño, según datos de la Embrapa.
La producción de la leguminosa alcanzó 171,5 millones de toneladas durante el ciclo agrícola 2024-2025, un incremento del 13,3 por ciento frente a la temporada anterior y el mayor volumen registrado en la historia de Brasil, de acuerdo con la Compañía Nacional de Abastecimiento (Conab).
El país sudamericano es el principal productor y exportador de la leguminosa en el mundo con China como principal comprador.
El investigador brasileño señaló que el objetivo es aumentar la productividad promedio de la soya brasileña, mediante la difusión de las prácticas agrícolas utilizadas por los campos con mejores resultados, sin necesidad de ampliar el área sembrada.
"El foro presenta el manejo utilizado por los productores récord que realmente está dando resultados en el campo. No son teorías, sino resultados obtenidos en más de 5.000 áreas inscritas y miles de áreas acompañadas por el CESB a lo largo de los años", afirmó.
Abud explicó que el modelo brasileño se basa en compartir el conocimiento generado por los agricultores de mayor desempeño.
Los productores que superan los 100 costales de soya por hectárea en el Desafío Nacional de Máxima Productividad deben entregar al CESB información sobre análisis del suelo, fertilización, manejo de plagas, tratamiento de semillas, cobertura del suelo, cultivos implantados y demás prácticas agrícolas para que esas experiencias puedan ser adaptadas por otros productores.
"Lo que buscamos es productividad con rentabilidad. Por eso el CESB habla cada vez más de eficiencia, resiliencia y retorno económico, y no solamente de récords. Los récords son atractivos porque muestran el potencial, pero lo más importante es la eficiencia, la resiliencia y el retorno económico", dijo.
El especialista rechazó también la idea generalizada de que los mayores rendimientos dependan únicamente de una mayor inversión.
"Cuando analizamos los datos del CESB observamos justamente lo contrario. Los productores de mayor productividad normalmente también son los que presentan una mejor eficiencia en el uso de los recursos. No ganan porque gasten más; ganan porque se equivocan menos", explicó.
Según Abud, esos agricultores logran mejores resultados porque seleccionan con mayor precisión las variedades de soya, conocen las características de cada ambiente de producción y realizan un manejo integrado del suelo, la fertilidad, la sanidad y el agua.
El encuentro reunirá a productores, consultores, investigadores, empresas y líderes del agronegocio para debatir temas como manejo agrícola, clima, suelos, fisiología vegetal, protección de cultivos, uso de productos biológicos, nuevas tecnologías y sostenibilidad.
"Las altas productividades son el resultado de un gran sinergismo de buenas prácticas. Producir más depende de integrar genética, suelo, clima, manejo y gestión de forma inteligente", evaluó Abud.








