SAO PAULO, 26 jun (Xinhua) -- El presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, defendió este viernes el rearme del país para evitar ser tomado por sorpresa ante posibles amenazas externas, durante la ceremonia de botadura de una fragata militar en el estado de Santa Catarina.
El mandatario brasileño afirmó que el escenario internacional actual está marcado por crecientes tensiones geopolíticas y sostuvo que Brasil debe reforzar sus capacidades de defensa para no quedar expuesto a decisiones o conflictos externos inesperados.
Al asegurar que el mundo está "lleno de locos", el presidente brasileño insistió en que el país sudamericano no puede ser sorprendido en un contexto global cada vez más inestable, refiriéndose a la intención de la actual Administración estadounidense de apropiarse de Canadá, Groenlandia y el Canal de Panamá.
En ese marco, el jefe de Estado subrayó que Brasil no busca entrar en conflictos internacionales, pero sí necesita invertir en su estructura de defensa como parte de una estrategia de soberanía nacional.
"Brasil no quiere guerra, yo no quiero guerra, pero no quiero ser sorprendido", aseguró el mandatario.
Las declaraciones fueron realizadas durante la botadura de la fragata "Cunha Moreira" (F202), la tercera unidad de la Clase Tamandaré, construida en el astillero TKMS, en Itajaí, dentro de un plan de modernización de la Marina de Brasil orientado a fortalecer la industria de defensa y ampliar la autonomía tecnológica del país.










