Especial: Ulama, 3.500 años de pasión por el juego de pelota en México | Spanish.xinhuanet.com

Especial: Ulama, 3.500 años de pasión por el juego de pelota en México

spanish.news.cn| 2026-06-26 08:03:30|
spanish.news.cn| 2026-06-26 08:03:30|

Por José Gabriel Martínez

MÉXICO, 25 jun (Xinhua) -- Mientras millones de aficionados en todo el mundo siguen estos días la Copa Mundial de la FIFA 2026 con sede en México, Estados Unidos y Canadá, en un rincón del norte de la capital mexicana un grupo de niños y adultos golpea una pelota de hule de tres kilos y medio con la cadera.

No es un deporte nuevo, se trata del ulama, la expresión viva más antigua del juego de pelota mesoamericano, una práctica que antecede al fútbol por más de tres milenios.

El ulama, derivado del náhuatl ullamaliztli, que puede traducirse como "juego con pelota de hule", tiene una historia documentada de aproximadamente 3.500 años. Practicado por olmecas, mayas, zapotecas y aztecas, el juego era mucho más que entretenimiento, en tanto constituía un instrumento político, un rito cosmológico, una forma de resolver conflictos entre comunidades.

Con la conquista española, fue prohibido y sus canchas destruidas. Sobrevivió, apenas, en comunidades remotas del norte en el Pacífico mexicano, principalmente en Sinaloa (norte), pero en los últimos años su práctica se ha retomado, aunque a veces solo de manera simbólica, en algunos otros estados como Zacatecas (centro), Michoacán (oeste), Guerrero (sur), Oaxaca (sur) y la Ciudad de México (centro).

Hoy, en plena época mundialista, el ulama mantiene su presencia en la capital mexicana, asó lo revela el Centro Cultural Faro Azcapotzalco Xochicalli que alberga, desde hace años, un taller de ulama de cadera, la modalidad considerada más cercana a las descripciones históricas del juego prehispánico.

Para el psicólogo, tallerista y entrenador de ulama, José Jorge Hernández, el significado del juego va más allá del deporte.

"Es un deporte ancestral que ha corrido en Mesoamérica a través de los tiempos y es el primer deporte autóctono, ancestral", dijo a Xinhua el entrenador de 30 años.

De acuerdo con Hernández, el resurgimiento del ulama en la capital mexicana no es reciente. Lleva unos 20 años de desarrollo, con un "boom" especial en la última década, al que el Mundial ha dado un impulso adicional de visibilidad.

El juego se practica con una pelota de hule de entre tres y medio y cuatro kilogramos de peso, unas siete veces más pesada que una pelota de fútbol, a la que los jugadores deben mantener en movimiento golpeándola únicamente con la cadera o la parte superior del muslo.

El cuerpo tarda en adaptarse, ya que debe asimilar las bajadas o subidas y el impacto de la pelota.

"Más o menos son tres meses. De esos tres meses sientes como un pequeño dolor en la cresta ilíaca. Es la parte del hueso que tenemos, es como un boxeador: cuando un boxeador está pegando al costal, vas creando un pequeño callo en la parte de los nudillos. En nosotros hay algo similar, pero en la cresta ilíaca", indicó Hernández.

Marvin Germán Chama, de 35 años, estudiante y emprendedor digital, lleva dos años practicando el ulama y asegura que para él es muy importante porque lo conecta con el juego y consigo mismo.

"Muchas cosas de la espiritualidad hablan de estar en el presente, y este es un deporte que justo te lleva a eso: a estar en el presente, porque necesitas estar observando la pelota, observar tus movimientos, observar cómo estás con tu cuerpo a través de este deporte, y justo te lleva a estar en el presente, porque cualquier descuido con la pelota sí te puedes llevar un mal golpe", explicó a Xinhua.

Bruno Alan Reyes, adolescente de 16 años, cinco de ellos practicando ulama, es el más joven de los integrantes de uno de los equipos que se dan cita en el Faro para practicar y recrear el juego.

Según comentó a Xinhua, difunde el juego en su escuela, pero con salvedades, porque "es un deporte de alto rendimiento, no apto para todos", y también con dimensiones emocionales.

"Yo siento una conexión, quizás podría ir con nuestros antepasados, siento que cada vez que juego me libero. Siento que es una liberación", aseguró.

El entrenador Hernández lleva el mensaje más allá del campo. Recuerda que en tiempos prehispánicos el juego resolvía disputas territoriales, comerciales y políticas entre comunidades, y que su práctica implicaba preparación ritual.

El Faro albergará en septiembre un torneo con alrededor de 30 equipos en categorías varonil, femenil e infantil, lo que, a juicio de Hernández y los practicantes, demuestra que el ulama no es un deporte en decadencia, sino un juego vivo, que enciende pasiones cada tarde en Azcapotzalco, al norte de la capital mexicana.

Para cualquier sugerencia o consulta puede ponerse en contacto con nosotros a través del siguiente correo
electrónico: xinhuanet_spanish@news.cn
Volver Arriba

FOTOS

VIDEOS