CARACAS, 25 jun (Xinhua) -- San Felipe, capital del estado Yaracuy, en la región noroeste de Venezuela, fue el epicentro de los dos sismos de magnitud 7,2 y 7,5 registrados el miércoles en el país sudamericano, según informes de la Fundación Venezolana de Investigaciones Sismológicas (Funvisis).
Los fuertes remezones trastocaron la habitual calma de las comunidades de la zona, sumidas en horas de angustia, marcadas por el colapso de los servicios públicos.
"Aquí en Chivacoa se sintió fuerte. Estaba en la cocina, cuando sentí como si estuviera surfeando, de izquierda a derecha y viceversa", comentó a Xinhua aún impresionada, Zoraya Parra, una pobladora de esa comunidad, en el municipio de Bruzual, al oriente de San Felipe.
Parra, de 57 años de edad, explicó que durante el temblor se encontraba con su papá, con quien salió a la calle a la espera de que pasaran las réplicas y de que las autoridades recorrieran la zona.
"Antes de sentir todo eso, se activó la alarma del teléfono", rememoró la mujer, quien especificó que recibió una notificación con el reporte de un sismo, lo que le ocasionó "un susto fuerte".
Por su parte, la licenciada en bibliotecología y archivología, Siomer Hidalgo, oriunda de San Felipe, contó a Xinhua que al momento del movimiento telúrico se encontraba con el esposo y la mamá.
"Estábamos adelantando la cena", narró la mujer, antes de señalar que los tres se mantuvieron refugiados bajo el marco de una puerta y que al pasar el mayor de los eventos, salieron a un espacio contiguo y después a la calle para intentar comunicarse con el resto de sus familiares.
Hidalgo sostuvo, sin embargo, que "no había señal, no había comunicación, se fue la electricidad de manera inmediata".
Mencionó también que en la zona donde habitan hay muchos ancianos que esperaban a sus familiares "porque realmente fue horrible".
Las imágenes muestran una impactante destrucción con edificios derrumbados, en lo que ya es una de las peores tragedias de la historia del país.
Los grupos de rescate trabajan entre los escombros en la búsqueda de víctimas y un balance aún preliminar del Gobierno dio a conocer que hasta el momento al menos 188 personas perdieron la vida y 1.520 resultaron heridas, además de que más de 200 se encontraban atrapadas.
Los dos fuertes sismos tuvieron lugar alrededor de las 18:05 hora local del miércoles y el más potente de 7,5 se produjo apenas 39 segundos después del primero de magnitud 7,2, según el Centro Nacional de Alerta de Tsunamis de Estados Unidos.
La entidad especializada indicó que ambos temblores conformaron un "doblete sísmico", fenómeno en el que dos movimientos de gran magnitud ocurren con pocos segundos de diferencia en la misma zona.
Ese inusual fenómeno sucede cuando la rotura de una falla desencadena la de otro segmento de la misma o de una falla muy próxima.










