RÍO DE JANEIRO, 16 jun (Xinhua) -- El presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, afirmó este martes que los desafíos globales aumentan mientras disminuye la cooperación internacional, al intervenir como invitado en la sesión ampliada de la cumbre del G7 celebrada en la ciudad francesa de Évian, informó la Presidencia brasileña.
"Los desafíos se multiplican, pero la solidaridad internacional se encoge", afirmó Lula durante la sesión dedicada al tema "Forjar nuevas alianzas y reconstruir la solidaridad internacional". El mandatario sostuvo que la distancia entre la prosperidad de los países ricos y la realidad enfrentada por miles de millones de personas en el Sur Global continúa ampliándose.
El mandatario instó a las economías más desarrolladas a reforzar el apoyo a los países en desarrollo y a reconstruir mecanismos de solidaridad internacional.
Lula señaló que la desigualdad entre países desarrollados y en desarrollo ha aumentado en los últimos años y defendió la necesidad de corregir las distorsiones de un sistema que genera riqueza en abundancia, pero distribuye las oportunidades de forma desigual.
Según el presidente brasileño, la comunidad internacional enfrenta un déficit de financiación para alcanzar los Objetivos de Desarrollo Sostenible de la Agenda 2030 y para acelerar la transición climática.
El mandatario también criticó la reducción de la ayuda internacional al desarrollo. Recordó que la asistencia oficial destinada a los países más pobres registró una caída significativa el año pasado y alertó sobre los impactos de los recortes presupuestarios en organismos multilaterales dedicados a la salud, la alimentación y la protección de poblaciones vulnerables.
Durante su discurso, Lula sostuvo que las respuestas basadas en la austeridad fiscal, la desregulación de los mercados y el debilitamiento del papel del Estado no lograron resolver los problemas estructurales de la economía mundial. También advirtió sobre el resurgimiento del proteccionismo y el unilateralismo en las relaciones internacionales.
El presidente brasileño defendió además una mayor democratización del acceso a las nuevas tecnologías y a la inteligencia artificial, argumentando que las transiciones digital y energética no deben reproducir las desigualdades existentes entre países ricos y pobres.
En materia de seguridad, Lula pidió que el combate al crimen organizado transnacional forme parte de la agenda global de desarrollo, aunque subrayó que cualquier esfuerzo internacional debe respetar la soberanía de los Estados.
El mandatario señaló que el narcotráfico desvía recursos que podrían destinarse a educación, salud e infraestructura y defendió una mayor cooperación institucional entre países para enfrentar estas amenazas.









