BRASILIA, 16 jun (Xinhua) -- El grupo criminal venezolano Tren de Aragua utiliza el estado brasileño de Roraima, en el norte del país y fronterizo con Venezuela, como corredor para el tráfico internacional de armas, afirmó este martes la Policía Civil de Brasil, que lanzó una operación para desarticular los brazos operativo y financiero de la organización.
La investigación se inició tras la incautación de fusiles de origen estadounidense durante la operación Kapok, realizada en noviembre de 2024 en la comunidad de Samaúma, en la región de Alto Alegre, en el interior de Roraima.
A partir de ese hallazgo, las autoridades identificaron que el Tren de Aragua empleaba el estado como ruta para el envío de armamento a distintos puntos de Brasil.
Según la policía, la organización suministra armas de guerra, entre ellas ametralladoras calibre .50 y lanzagranadas, a facciones criminales brasileñas como el Comando Vermelho en los estados de Amazonas y Río de Janeiro.
La operación de este martes es coordinada por la Delegación de Represión de Organizaciones Criminales Organizadas (Draco), con sede en Boa Vista, con apoyo de la Red Nacional de Unidades Especializadas para el Enfrentamiento de Organizaciones Criminales y del Ministerio de Justicia y Seguridad Pública.
Los agentes ejecutaron 25 órdenes de prisión preventiva y más de 30 órdenes de allanamiento e incautación contra sospechosos investigados por tráfico de drogas, lavado de dinero y comercio ilegal de armas. Las acciones se desarrollan en los estados de Roraima, Amazonas, Sao Paulo, Río de Janeiro, Minas Gerais y Paraná.
De acuerdo con las investigaciones, los objetivos localizados en Roraima ocupan posiciones intermedias dentro de la estructura financiera de la organización. Sin embargo, los principales líderes vinculados al brazo encargado de las acciones violentas se encuentran en ese estado.
Fundado en una prisión de Venezuela, el Tren de Aragua ha extendido sus operaciones a países como Colombia, Bolivia, Perú y Chile, donde se le atribuyen delitos como secuestro, extorsión, minería ilegal y tráfico de drogas y de personas.
Estados Unidos incluyó al grupo en su lista de organizaciones terroristas extranjeras el año pasado. La misma designación fue aplicada también a las organizaciones criminales brasileñas Primer Comando de la Capital (PCC) y Comando Vermelho a finales de mayo pasado.










