SAO PAULO, 12 jun (Xinhua) -- Brasil necesita reformar su marco fiscal para administrar de manera más eficiente los crecientes ingresos generados por la explotación petrolera, según un estudio divulgado este viernes por economistas de la universidad Fundación Getulio Vargas (FGV).
Los economistas proponen la creación de mecanismos fiscales anticíclicos que permitan ahorrar parte de los ingresos extraordinarios cuando los precios internacionales del petróleo se encuentran elevados y utilizar esos recursos en períodos de desaceleración económica.
El estudio recuerda que las rentas derivadas del petróleo, incluyendo regalías, participaciones especiales y participación estatal en la producción, pasaron de representar 0,2 por ciento del Producto Interno Bruto (PIB) en 2000 a un máximo de 1,3 por ciento en 2022, mientras que en 2025 equivalieron a 1,1 por ciento del PIB.
"A pesar de ello, Brasil atravesó una grave crisis fiscal en 2015 y 2016 y hoy enfrenta una trayectoria de deuda pública considerada insostenible. La renta del petróleo no fue ahorrada ni invertida estratégicamente. En la práctica, fue consumida", señala el documento.
Los autores de la investigación, Bráulio Borges, Manoel Pires y Samuel Pessoa, sostienen que Brasil debe adoptar nuevas reglas para evitar que la renta petrolera sea absorbida por gastos corrientes y garantizar que esos recursos contribuyan al crecimiento económico de largo plazo.
Los investigadores ponen como ejemplo los casos de Noruega y de Chile. Ambos establecieron reglas fiscales y fondos soberanos antes de alcanzar los mayores niveles de ingresos provenientes de cobre y petróleo.
El director del FGV Ibre, Luiz Guilherme Schymura, afirmó al presentar el estudio que "Brasil se encuentra ante una segunda oportunidad histórica" con las futuras reservas que podrían extraerse del Margen Ecuatorial, la nueva frontera energética ubicada frente a la desembocadura del Río Amazonas.
"La producción de petróleo continuará creciendo de forma significativa hasta comienzos de la década de 2030 y la potencial explotación de la Margen Ecuatorial puede extender ese horizonte durante varias décadas más", según las fuentes.
Los investigadores también señalaron que la producción del presal brasileño alcanzará 4,7 millones de barriles diarios este año y llegará a un máximo de 5,3 millones de barriles por día en 2030, según proyecciones de la gubernamental Empresa de Pesquisa Energética.
Según el Banco Mundial, el valor de las reservas brasileñas de recursos naturales no renovables, incluyendo petróleo, gas, carbón y minerales, asciende a unos 800.000 millones de dólares.
Para los autores de la investigación, se trata de una riqueza extraordinaria pero limitada en el tiempo, por lo que su administración exige una visión estratégica orientada tanto al desarrollo económico como a la equidad entre generaciones.
"Lo fundamental es que Brasil no desperdicie nuevamente otro ciclo de elevada renta proveniente de recursos naturales no renovables", concluye el estudio.










