TEHERÁN, 11 jun (Xinhua) -- El presidente iraní, Masoud Pezeshkian, afirmó el miércoles que las amenazas de Estados Unidos de atacar infraestructura crítica de Irán son una señal de desesperación frente a la voluntad del país.
Pezeshkian hizo estas declaraciones en una publicación en la red social X, en respuesta a las amenazas formuladas previamente ese mismo día por el presidente estadounidense, Donald Trump, quien dijo que podría ordenar nuevos ataques contra plantas eléctricas y puentes en Irán debido al "retraso" de Teherán en firmar un acuerdo con Washington.
"La infraestructura vital constituye el sustento del pueblo. Amenazar con atacarla, desde las redes de transporte hasta los sectores de electricidad y agua, no es una demostración de poder, sino una señal de desesperación frente a la voluntad de una nación", afirmó Pezeshkian.
Expresó además su confianza en que, apoyándose en el conocimiento y las capacidades de sus expertos, así como en la unidad y solidaridad nacionales, Irán resistirá cualquier presión o amenaza.
En una publicación en Truth Social el miércoles, Trump afirmó que Irán ha "tardado demasiado en negociar un acuerdo" y que ahora "tendrá que pagar el precio".
Trump también sugirió que podría ordenar nuevos ataques contra plantas eléctricas y puentes en Irán, informó Fox News el miércoles, citando una entrevista telefónica.
"Puede que siga adelante", dijo Trump durante la entrevista. "Tuvieron la oportunidad de firmar un acuerdo y sobrevivir".
Las declaraciones de Trump se produjeron mientras el Comando Central de Estados Unidos informó en X, la madrugada del miércoles, que sus fuerzas completaron ataques de "autodefensa" contra objetivos iraníes en respuesta al "derribo de un helicóptero Apache del Ejército estadounidense", y añadió que la operación fue una "respuesta proporcional a recientes ataques contra fuerzas estadounidenses y buques comerciales internacionales que transitan por aguas regionales".
Mientras tanto, el Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica de Irán informó que llevó a cabo ataques con misiles y drones contra bases estadounidenses en Bahréin, Kuwait y Jordania durante la madrugada del miércoles, y añadió que Estados Unidos atacó ubicaciones en los condados de Jask y Sirik y en la isla de Qeshm, en el sur de Irán.











